El Gobierno alista un nuevo recorte en el precio de la gasolina corriente que empezaría a regir desde el 1 de marzo de 2026. La disminución en estudio sería de $500 por galón, una señal de continuidad tras la rebaja aplicada en febrero y que, de concretarse, llevaría el promedio nacional a un nivel cercano a los $15.000.
La movida se sumaría al ajuste de febrero, cuando el Ministerio de Hacienda, en cabeza de Germán Ávila, anunció una reducción de $500 como parte de una estrategia para aliviar presiones inflacionarias.
De acuerdo con cifras de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y reportes del sector, el precio promedio vigente en febrero en las principales ciudades se ubica alrededor de $15.557 por galón, por lo que un recorte adicional lo dejaría cerca del umbral de $15.000.
Fuentes consultadas por medios nacionales señalan que la decisión final se estaría afinando en una reunión entre Hacienda y Minas, mientras el Gobierno evalúa el espacio fiscal para sostener una senda de disminuciones. En ese mismo escenario, se ha planteado que la rebaja acumulada podría alcanzar $1.000 en el corto plazo (sumando febrero y marzo) e, incluso, barajarse un ajuste mayor en los próximos meses si las condiciones lo permiten.



