Una noticia desagradable y preocupante recibió la región durante la semana que finaliza y fue la inclusión del departamento de Risaralda en el ranking de las regiones más violentas del mundo realizado por la ONG mexicana Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, que año tras año mide la peligrosidad de las ciudades y regiones de acuerdo con la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes.
En el pasado, este ranking medía solo ciudades y hace exactamente 10 años, Pereira logró salir de los primeros 50 lugares. En este 2026 ingresó de nuevo, pero acompañada de la totalidad del departamento, y no fue para menos, pues en 2025 la tasa de homicidios aumentó alrededor de 10 puntos y no solo Pereira ‘puso’ los muertos, también municipios como Mistrató y Belén de Umbría, debido a la presencia de organización armada Clan del Golfo.
En este contexto, del atentado que hace poco sufrió el Ejército y las elecciones que se avecinan, visitó la ciudad y el departamento, el general Carlos Ernesto Marmolejo, comandante de la Quinta División del Ejército, que abarca los departamentos de Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Huila y los tres departamentos del Eje Cafetero. El alto oficial lidera el Plan Democracia en la jurisdicción mencionada y en sus declaraciones trató con el Diario del Otún temas como la seguridad en los límites con el Chocó y el delito de la extorsión.
Sobre el reciente atentado en la vía entre Risaralda y el Chocó el general hizo algunas precisiones.
“El incidente ocurrió en el departamento del Chocó, específicamente en el Puente Guarato. Allí tenemos un grupo liviano de caballería con vehículos blindados para controlar este eje vial. El objetivo es evitar que estructuras del ELN del Chocó y del Clan del Golfo procedentes de Antioquia entren al Risaralda y afecten la tranquilidad del Eje Cafetero.
¿General, qué información de inteligencia tienen sobre los responsables y cómo operan en esa zona?
General Marmolejo: Es un área de control del ELN. Los terroristas aprovechan la vulnerabilidad de las unidades que cuidan los 6 kilómetros de vía para colocar artefactos explosivos a la orilla de la carretera. Estas estructuras no son grandes, pero se ocultan en resguardos indígenas de la zona montañosa para evadir a la fuerza pública. Creemos que esta acción fue una retaliación por la captura, hace dos semanas, de un integrante del ELN mediante orden judicial.
Hablemos de la extorsión. Se dice que el Eje Cafetero es una de las zonas con mayor incidencia. ¿Cuál es la realidad de este delito?
La extorsión es difícil de cuantificar porque muchas víctimas no denuncian, pero es uno de los delitos que más impacta al país, afectando incluso a vendedores ambulantes. Existe la extorsión carcelaria, donde usan listados telefónicos para intimidar a la gente. Contamos con el Gaula Militar y la línea 147 disponible 24/7 para orientar a la ciudadanía; lo más importante es la denuncia.
En los barrios se denuncia que cobran por vivir en las casas o por tener negocios. ¿Cómo lucha el Estado contra esto?
Es un problema integral que requiere una “acción unificada” de todas las autoridades. No basta con capturar; necesitamos que la Fiscalía y los jueces aseguren que estos sujetos queden intramurales. El Ejército, a través del Batallón San Mateo y el Gaula, realiza actividades de prevención diarias, pero se requiere el apoyo de toda la institucionalidad.
Respecto a la minería ilegal en Risaralda, especialmente en Pueblo Rico y Mistrató, ¿qué planes tienen para combatirla?
La minería ilegal es a veces más lucrativa que el narcotráfico; solo en el sur del Tolima produce unos 3,000 millones de pesos mensuales. Estamos utilizando tecnología como drones y sobrevuelos de la Fuerza Aeroespacial para intervenir enclaves mineros con la Octava Brigada y el Batallón San Mateo. Es un esfuerzo conjunto para controlar el combustible y los títulos mineros, evitando el grave daño ambiental que afecta las bocatomas de agua de la población.
Hace un año hubo alarma por la expansión del Clan del Golfo hacia Risaralda. ¿Cuál es su situación actual?
Ha habido una intención de expansión desde Antioquia, pero gracias a los combates y capturas liderados por la Octava Brigada, muchas de estas estructuras han tenido que retroceder hacia Antioquia. El objetivo es mantener al Eje Cafetero como “la joya de la corona”, un área tranquila, reforzando los dispositivos con más hombres y trabajando con la línea 107 antiterrorismo.
Estamos cerca de las elecciones. ¿Cómo se prepara el Ejército para garantizar la seguridad el día de los comicios?
Tenemos el cubrimiento total de las mesas de votación. En Risaralda, la Octava Brigada es responsable de 36 mesas y, en total, de 127 en su jurisdicción. Las tropas ya se están posicionando en las zonas más alejadas, como el sur del Tolima y el Huila, para garantizar la seguridad del material electoral y de los ciudadanos. Invitamos a todos a votar masivamente este 8 de marzo.
¿El Ejército se encargará del traslado físico de los votos?
General Marmolejo: El sistema electoral tiene coordinados sus propios vehículos y aeronaves. Nosotros garantizamos la seguridad de área en los puestos de votación y en los ejes viales para evitar eventos como la quema de material electoral, que a veces ocurre después de las elecciones.
Un mensaje final para la población
General Marmolejo: Confíen en su Ejército Nacional y en la institucionalidad. Nuestra hoja de ruta, el Plan de Campaña Ayacucho Plus, tiene como objetivo principal proteger a la población civil.



