Iv?n Tabares Mar?n
Columnista
Hay una historia fascista y otra que encanta a los cristianos; los nazis se inventaron la suya para justificar el Holocausto. La historia comunista legitima el terror y los campos de concentraci?n, no hay otra verdad que la predicada por los camaradas y sus cr?menes son culpa de las v?ctimas o del imperialismo. Hay un relato democr?tico que en Colombia desconocemos. Nuestra historia fue tergiversada por monjes y sacerdotes primero, luego, por los socialistas.
Cuando mis hijas estudiaban en secundaria, hice seguimiento a los textos de historia utilizados cuando esa materia hac?a parte de los programas. Me sorprendi? el texto escrito por Salom?n Kalmanovitz y su esposa Silvia Duz?n, hermana de María Jimena (la encargada en ?Semana en vivo? de hacer encerronas a los uribistas).
Recordemos que Kalmanovitz es economista, form? parte de la Junta directiva del Banco de la Rep?blica y que en la pasada campa?a por la presidencia rechaz? la prematura oferta p?blica que le hizo Gustavo Petro para que fuera su Ministro de Hacienda. Silvia fue asesinada por paramilitares en Cimitarra, Santander, raz?n por la cual María Jimena escribi? hace rato que ella odiaba a los paramilitares como Uribe detesta a las guerrillas que mataron a su padre.
El manual de historia para bachillerato escrito por Kalmanovitz era una abierta acomodaci?n del odio de clases a los acontecimientos nacionales. Algo parecido a lo que intentan hacer hoy la Comisi?n de la Verdad y el Centro Nacional de Memoria Hist?rica, entidades sobrecargadas de viejos militantes del Partido Comunista. Eso explica la tremenda reacci?n de los intelectuales de izquierda al nombramiento del profesor Dar?o Acevedo Carmona en el CNMH por su visi?n muy pr?xima al uribismo y al enfoque democr?tico de nuestro pasado.
Por los años ochenta circulaba en Colombia el libro de Indalecio Li?vano Aguirre, Los grandes conflictos sociales y econ?micos de nuestra historia, en la misma l?nea marxista para adoctrinar en las universidades. Hace unos veinte años se hizo una nueva edici?n. Escribir un texto de historia en modo socialista es muy f?cil. Se trata de mostrar simplemente que El Capital explica perfectamente nuestra lucha de clases y que la econom?a determina el inexorable fin de la historia previsto en ese libro ?sagrado?. Las reformas o la política de la sociedad burguesa no sirven para cambiar la historia, como parte que son de la superestructura o ideolog?a de la oligarqu?a (muchos estudios y an?lisis han demostrado que eso es falso).
Acaba de llegar El siglo de la revoluci?n, el libro de un socialista de 88 años llamado Josep Fontana y que durante muchos años adoctrin? a los españoles de varias universidades. Es un escrito mucho más extravagante y sesgado que los libros de Kalmanovitz y Li?vano Aguirre. Cuenta solo lo que le conviene, calla lo que afecta su ideolog?a y acusa a los gringos de todos los males del mundo.
