Los invisibles

Juan Manuel Buitrago

Columnista

El obeso chofer de bus? elegido con 10 millones de votos venezolanos (que Guaido con 70.000 votos se otorga el derecho a desconocer) no es ni tan incapaz ni tan corrupto como nos lo describe? la propaganda? pues la Canciller?a de Venezuela tiene una larga tradici?n de culto profesionalismo diplom?tico y cuando el se?or Maduro ocup? el cargo de ministro los empleados jamás objetaron su nombramiento.

 

Un gobierno socialista no alcanza nunca el sue?o de lograr prosperidad econ?mica garantizando al mismo tiempo la equidad en el ingreso. El factor humano (esa tentaci?n irresistible? a comprar art?culos de lujo para mostrarlos como trofeos) hace imposible evitar corrupci?n burocr?tica escandalosa al poner en manos de ignorantes ambiciosos la operaci?n? del modelo te?rico igualitario y la dificultad práctica para el nuevo r?gimen se vuelve más peliaguda cuando los ricos pueden desmantelar? el establecimiento heredado antes de irse y boicotean desde el exterior los ingenuos proyectos de los reci?n llegados.

 

Para empeorar este escenario, el mundo est? sometido a un orden jer?rquico en donde algunas naciones poseen el desarrollo tecnol?gico y la capacidad militar para imponer sus reglas comerciales y resulta más que temerario, est?pido,? pretender que en nombre de una quim?rica libre determinaci?n los pa?ses subdesarrollados? pueden desconocer esas reglas y faltarles al respeto a las compa??as multinacionales que cuentan con el respaldo de? gobiernos poderosos.

 

Con oportunismo despreciable los mamertos colombianos le achacan a Maduro? el deplorable resultado de la utop?a política? que trat? de establecer para siempre el mamerto venezolano Ch?vez. A Maduro le ha? tocado? soportar? un despelote financiero sin arreglo posible pues carece de espacio pol?tico que le permita echar marcha atr?s y devolver la seguridad jur?dica a las empresas privadas nacionales y a las petroleras extranjeras que podráan? volver a encargarse de producir bienes y servicios.

 

Su estrategia inteligente ahora para negociar una transici?n con p?rdidas sociales m?nimas est? siendo demostrar la existencia real de ?los invisibles?. En Colombia los ind?genas hambrientos y las ni?as prostituidas de los suburbios son invisibles, los campesinos maltratados de la Costa Pac?fica son invisibles? y los trabajadores informales que deben entregar cuota infame al usurero? gota a gota son invisibles. ?Qu? pasar?a si un gobierno instruido por cubanos se dedicara a entregarles armas y les ense?ara a disparar para no seguir siendo invisibles?

 

A Maduro no lo sostiene un ej?rcito de mercenarios como cree el se?or Bolton. Antiguos? invisibles que hoy no lo son desfilan para respaldarlo .Cuando los empresarios venezolanos vanidosos sopesen? las debilidades y? fortalezas propias y las del que llaman gobierno usurpador? habr? di?logo fruct?fero entre ellos. Los irresponsables vecinos, si de verdad temen otra Siria,? no deben intervenir.

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