James Cifuentes M.
Columnista
En el 2000 se inaugur? La Ruana, Avenida Circunvalar con calle 12, siendo esa la ?nica vez que le fui infiel al aguardiente Cristal, porque, por cortes?a del due?o, me mand? mi primera y ?ltima media de Antioque?o. Fue una gran velada, luego vinieron otras, y me da gusto que hoy, 19 años despu?s, en una ciudad donde se abren y se cierran tantos establecimientos, La Ruana siga ah?, para atender a propios y extraños, con esa mástica de los que s? saben del negocio de la noche.
Simult?neamente, 80 metros más abajo, sobre la? carrera 12, se fue gestando un particular movimiento, La Cuadra, en el cual algunos talentosos y otros visionarios del arte como cultura, pero también como industria, adecuaron sus propias casas para hacer muestras y exposiciones, principalmente de pintura; no soy muy conocedor de ese medio, pero resuenan en mi memoria nombres de personajes como Javier Garc?a, Chucho Calle y el Flaco Hoyos, como sus principales promotores, entre otros.
Y La Cuadra floreci?, y se volvi? la cita imperdible, un punto de encuentro para darnos un recreo de arte y charlar con los amigos, en nuestra versi?n de la bohemia de Par?s; y lleg? la másica y lleg? el jolgorio, para convertirse en ese mini carnaval del primer jueves de cada mes, del que se apoderaron los j?venes. Paulatinamente La Cuadra se fue arraigando en el imaginario de gente como la de Pereira, querendona, trasnochadora y morena, pero no muy cercana al arte como tal.
La Cuadra se institucionaliz?, y traspas? fronteras como modelo de gesti?n y promoci?n art?stica, y alrededor de ella empez? a gravitar gran parte de la actividad cultural de la ciudad, como canalizadora de recursos en su esquema de talleres abiertos, hasta el punto que una iniciativa que en principio se hizo con las u?as, empez? a perder su esencia de emprendimiento privado, dependiendo cada vez más del erario p?blico.
Como sucediera con el Bol?var Desnudo, que lo enguacalaron y dijeron que se lo iban a llevar, como una forma de hacer conciencia sobre su valor, cada año nos dir?n que La Cuadra se acaba, para que pongamos el grito en el cielo, el Alcalde se toque el bolsillo y vuelva la calma hasta el próximo presupuesto.
Mientras tanto, sin aspavientos, se nos muri? el Encuentro Nacional de Cr?ticos de Cine, impulsado por más de 20 años por German Ossa, consolidando a Pereira como una ciudad culta; lo enterramos sin funeral y sin obituario; no va más este importante evento, porque no pas? el corte en la convocatoria del municipio; una verdadera pena.
