El reciente caso del secuestro y liberación del niño Lyan Hortúa en el Valle del Cauca ha reavivado el interés por la figura de su supuesto padre, José Leonardo Hortúa, conocido en el mundo del crimen como alias ‘Mascota’. W Radio tuvo acceso exclusivo al extenso prontuario de este temido exjefe criminal, quien fuera heredero directo del poder de alias ‘Diego Rastrojo’ en la estructura de ‘Los Rastrojos’.
Alias ‘Mascota’ fue uno de los cabecillas más sanguinarios del grupo criminal ‘Los Rastrojos’. Tras la captura de ‘Diego Rastrojo’ en 2012, Hortúa ascendió al mando de la organización gracias a una carrera criminal marcada por la brutalidad y su pericia en el manejo del narcotráfico. En los bajos fondos lo conocían como el ‘Mochacabezas’, apodo ganado por su cruel modus operandi: decapitaba a sus víctimas y arrojaba sus cabezas a los ríos cercanos a Tuluá, generando terror entre las comunidades del Valle del Cauca.
Se le atribuye haber sido el mentor criminal de Andrés Marín, alias ‘Pipe Tuluá’, actual jefe de la banda ‘La Inmaculada’, reconocida por haber declarado la guerra al Gobierno colombiano con su temido “plan pistola”. Bajo su liderazgo, alias ‘Mascota’ comandó la estructura militar de ‘Los Rastrojos’ en los departamentos de Valle del Cauca y Chocó, al frente de al menos 200 hombres armados.
Durante los 15 años que permaneció en la organización, Hortúa escaló posiciones rápidamente, combinando sangre fría, capacidad logística y alianzas estratégicas, incluso internacionales. Autoridades colombianas lo vincularon con el cartel de Sinaloa, una de las organizaciones de narcotráfico más poderosas de México.
Los cargos en su contra fueron múltiples y graves: secuestro extorsivo, tráfico de armas, desaparición forzada, narcotráfico y uso indebido de uniformes militares. En 2010, durante una cumbre de la mafia en La Virginia, Risaralda, fue capturado en un operativo de inteligencia. Fue recluido en la cárcel San Isidro de Popayán, pero en 2013 obtuvo prisión domiciliaria alegando una enfermedad grave. Nueve días después, fue asesinado en un consultorio odontológico del barrio San Luis, en Cali.
Su muerte cerró un capítulo de violencia en la historia criminal del suroccidente colombiano, pero su sombra persiste. Hoy, su nombre vuelve a los titulares no solo por sus crímenes, sino por el drama que envuelve a su hijo Lyan Hortúa, víctima inocente de un entorno marcado por la violencia heredada.
¿Quién fue alias ‘Mascota’? Más que un nombre en los archivos judiciales, fue el símbolo de una generación de capos que sembraron el miedo y el dolor en comunidades enteras. Su legado sigue presente en las estructuras criminales actuales, muchas de las cuales surgieron bajo su tutela y hoy continúan su sangriento accionar.



