El villancico ‘Burrito sabanero’ es, sin duda, uno de los himnos más emblemáticos de la Navidad en toda América Latina. Sin embargo, detrás de esta melodía que ha acompañado a generaciones durante las fiestas decembrinas, hay una historia que pocos conocen: la del pequeño cantante que, a pesar de ser la voz principal de esta canción, jamás recibió un pago por su interpretación.
Un niño, una canción y un destino marcado por la música
Corría el año 1975 cuando el coro infantil venezolano La Rondallita grabó la que sería la versión más famosa de ‘Burrito sabanero’, compuesta por el artista Hugo Blanco Manzo en 1972. Entre las voces angelicales de los niños destacó la de Ricardo Cuenci, un niño de tan solo 8 años, cuya interpretación marcaría la historia de la música navideña.
En una reciente entrevista con BBC, Ricardo, ahora de 60 años, reveló que nunca recibió un pago por su participación en la grabación de la canción. “Ni un bolívar partido a la mitad”, afirmó con nostalgia. Aunque su voz se inmortalizó en la canción que hoy es escuchada millones de veces cada diciembre, su contribución nunca fue recompensada económicamente.
El detrás de cámaras: un talento descubierto por casualidad
Ricardo relató que su participación en ‘Burrito sabanero’ fue casi accidental. Mientras caminaba por los pasillos del estudio de grabación, comenzó a tararear la canción. “Me puse a cantar El Burrito Sabanero y alguien me escuchó. Me pidieron que la cantara completa y así fue como terminé siendo el solista”, explicó.
Curiosamente, el pequeño Ricardo tenía problemas para pronunciar la letra ‘S’, por lo que en la grabación original se escucha ‘Burrito Tabanero’ en lugar de ‘Burrito Sabanero’, un detalle que hoy forma parte del encanto de la versión original.
La gira que nunca fue suya
Tras el éxito de la canción, La Rondallita comenzó a realizar giras internacionales. Sin embargo, en la primera gira a Puerto Rico, Ricardo no fue incluido. Posteriormente, logró unirse al coro en otros viajes, donde cantaron en zoológicos, hoteles y parques. “Cantábamos en donde nos pidieran”, recordó.
Un legado sin recompensa
A pesar de la falta de reconocimiento económico, Ricardo Cuenci dejó una huella imborrable en la cultura musical latinoamericana. Su voz sigue sonando cada año, recordándonos que la Navidad es tiempo de compartir y recordar las tradiciones que nos unen.
Este 2024, la canción ‘Burrito sabanero’ cumple 52 años de historia, consolidándose como uno de los villancicos más queridos y emblemáticos de la temporada navideña.
Villancicos: una tradición con raíces profundas
Los villancicos, aunque hoy se asocian principalmente con la Navidad, tienen un origen que se remonta a la Edad Media y el Renacimiento, cuando eran canciones populares que abordaban diversos temas cotidianos. Fue más adelante cuando la Iglesia vio en ellos una herramienta poderosa para difundir mensajes cristianos, transformándolos en símbolos de las celebraciones navideñas.
Una voz eterna en la Navidad
La historia de Ricardo Cuenci es un recordatorio de los desafíos que enfrentan muchos artistas infantiles en la industria musical. Aunque nunca recibió una compensación justa, su voz sigue iluminando la Navidad en los hogares de millones de personas.
Detrás de cada estrofa de ‘Burrito sabanero’ hay una historia de talento, sacrificio y, sobre todo, una voz que, sin saberlo, se convirtió en eterna.
“Con mi burrito sabanero voy camino de Belén…”
¿Sabías esta historia detrás de la canción? Cuéntanos qué significa para ti este villancico.



