Estas temáticas mundiales forman parte de los proyectos que promueve la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, con el fin de estimular la educación para el desarrollo sostenible.
La necesidad de que las universidades implementen estrategias de educación ambiental en medio de la crisis ambiental es imperativa. La educación ambiental proporciona a los estudiantes las herramientas necesarias para comprender la complejidad de los problemas ambientales actuales, fomentando la conciencia sobre la interconexión entre las acciones humanas y sus impactos en el medio ambiente. Esto es crucial para formar ciudadanos informados y comprometidos que puedan abordar los desafíos ambientales desde diversas disciplinas.
La UNESCO ha determinado tomar medidas concretas para transformar el sistema de aprendizaje en pro de la supervivencia de nuestro planeta, adoptando la Declaración de Berlín sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS).
Según la organización, es necesario actuar con urgencia para hacer frente a los dramáticos desafíos interrelacionados a los que se enfrenta el mundo; en particular la crisis climática, la pérdida masiva de biodiversidad, la contaminación, y otras crisis medioambientales, sociales y económicas que ponen en peligro la vida en nuestro planeta.
Siguiendo estos planes, las universidades desempeñan entonces un papel clave en la investigación por la crisis ambiental que demanda soluciones creativas y sostenibles. La implementación de estrategias de educación ambiental en el currículo universitario estimula el pensamiento crítico y la resolución de problemas relacionados con el medio ambiente, preparando a los estudiantes para contribuir con ideas innovadoras y prácticas sostenibles en sus futuras carreras.
La adopción de la Declaración de Berlín da un impulso a la aplicación de la Hoja de Ruta de la EDS para 2030, el marco de esta década de la Educación para el Desarrollo Sostenible. Se pedirá a cada Estado miembro de la UNESCO que cree una red de actores que juntos puedan poner en práctica esta ambiciosa visión de la Educación.
Por último, las universidades tienen la responsabilidad de liderar con el ejemplo en términos de prácticas sostenibles. Al adoptar políticas ecológicas, reducir la huella de carbono y promover prácticas ambientalmente responsables, las instituciones educativas no solo enseñan con palabras, sino que también demuestran el compromiso con la construcción de un futuro más sostenible.
Universidad Católica de Pereira líder en estrategias de educación ambiental
En el marco de la celebración de los 45 años de Camacol Risaralda, la Universidad Católica de Pereira recibió el reconocimiento a la responsabilidad social por el proyecto Vivamos la Cuenca, iniciativa que se lleva a cabo en convenio con la empresa Aguas y Aguas de Pereira.
Vivamos la Cueca es un programa de educación ambiental que promueve el cuidado y la conservación de los bienes naturales en la cuenca del río Otún a través del arte, los procesos pedagógicos y lúdicos.
Entre las actividades que se llevan a cabo buscando concientizar a los habitantes de la cuenca del rio Otún y a la población de los municipios de Pereira, Santa Rosa, Dosquebradas y Marsella; se encuentran jornadas de sensibilización, talleres de educación ambiental, festivales intercolegiados, formación de reporteros ambientales, dispositivos teatrales, elaboración de cartillas, exposiciones artísticas, diplomados, seminarios, festivales de teatro, programas radiales y podcast, entre otros,
Es de anotar que esta iniciativa que ha permanecido durante 7 años hace parte de los procesos de proyección social institucional dirigidos a acompañar y aportar al desarrollo regional.



