El club brasileño aseguró que su jugador Caio recibió insultos racistas durante el juego en el estadio Américo Montanini. La Policía identificó al responsable y le impuso comparendos, mientras que el jugador Hulk habría provocado a la hinchada local al retirarse al camerino.
Una nueva polémica sacude la Copa Sudamericana luego de que el Atlético Mineiro denunciara públicamente un caso de racismo durante el partido contra Atlético Bucaramanga, disputado en la noche del jueves en el estadio Américo Montanini de Bucaramanga.
“Otro caso más de abuso racial en una competición sudamericana. El deportista Caio fue víctima de insultos racistas durante el partido de esta noche en Bucaramanga, Colombia”, señaló el club brasileño a través de su cuenta de X.
Tras la denuncia, la Policía Metropolitana de Bucaramanga informó que se logró identificar a la persona que estaba lanzando insultos racistas desde las graderías. Al responsable se le impusieron dos comparendos, aunque no se revelaron detalles sobre su identidad.
Sin embargo, la polémica no paró allí. Durante el entretiempo, el jugador brasileño Hulk, al retirarse hacia los camerinos, realizó gestos con sus manos y se quitó la camiseta frente a la tribuna local, lo que fue interpretado por los aficionados del Atlético Bucaramanga como una provocación en medio del ambiente caldeado que se vivía en el estadio.
Por ahora, ni la Conmebol ni la Dimayor se han pronunciado sobre los hechos, mientras que las imágenes de la situación circulan en redes generando discusiones entre aficionados de ambos equipos y llamados a sanciones ejemplares para evitar que estos actos empañen la competición.



