El Estadio Pascual Guerrero fue escenario de emociones intensas este martes 27 de mayo, cuando América de Cali logró un agónico empate 1-1 frente a Racing de Uruguay, clasificándose a la siguiente fase de la Copa Sudamericana 2025. Sin embargo, no todo fue celebración en el camerino escarlata. Jorge Soto, portero pereirano del conjunto vallecaucano, se convirtió en el foco emocional del encuentro tras cometer un error que pudo costarle caro al equipo.
“Jorge Soto”
Por la cagada que hizo al sacar como la mierda y regalar un gol a Racing de Uruguay. Casi elimina al América de Cali el hijueputa.
— Tendencias Deportes Colombia (@TendenciaDepCol) May 28, 2025
Corría el minuto 75 cuando un fallo en la salida del guardameta permitió a Matías Fonseca adelantar a Racing en el marcador. El silencio se apoderó del Pascual, mientras la Mechita veía cómo su clasificación pendía de un hilo. No fue sino hasta el último minuto del encuentro que América encontró la paridad gracias a una jugada colectiva que dejó sin opciones al arquero argentino Lautaro Amade, figura del equipo uruguayo durante todo el encuentro.
Tras el pitazo final y con la tensión aún en el ambiente, Jorge Soto se presentó en la rueda de prensa visiblemente afectado y entre lágrimas ofreció unas sinceras disculpas tanto a sus compañeros como a la afición americana.
“Quiero primero aprovechar para darles una disculpa al equipo, a la hinchada. Sé que no me la van a pedir, pero se las quiero expresar, porque cometí un error que nos costó un gol que nos puso a sufrir más de lo que queríamos y agradecerles por el respaldo”, expresó con voz entrecortada.
Soto, quien ha sido pieza clave del América durante el certamen continental, reconoció el peso que conlleva el rol del arquero, donde un pequeño error puede cambiar el destino de un partido.
“Tenía la fe y la esperanza de que mis compañeros me podían salvar y así fue. Está en la vida del arquero, lastimosamente. No tenemos margen de error, por fortuna somos un grupo muy unido y hoy ellos me salvaron”, añadió.
A pesar del tropiezo, la actitud del equipo escarlata fue resiliente. América mantuvo la intensidad y consiguió el empate que los depositó en la siguiente ronda del torneo. El respaldo del plantel al portero fue evidente, una muestra del compañerismo que reina en el vestuario rojo.
El fútbol, como la vida, está lleno de altibajos. Y Jorge Soto lo sabe. Su gesto de humildad y autocrítica tras el encuentro lo humaniza y lo dignifica, recordándole a la hinchada que incluso los héroes tienen derecho a equivocarse.
Mientras América celebra su clasificación, Soto ya piensa en redimirse bajo los tres palos. Porque si algo dejó claro esta noche, es que los errores duelen, pero también enseñan.



