El fútbol profesional colombiano abrirá oficialmente su calendario competitivo el próximo 15 de enero con la disputa de la Superliga 2026, torneo que enfrentará a Junior de Barranquilla e Independiente Santa Fe, los dos campeones de la temporada anterior. Más allá del prestigio deportivo, la serie tendrá como atractivo adicional una cifra millonaria que representa un importante impulso económico para el ganador.
El partido de ida se jugará en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, luego de que Junior solicitara el cambio de localía para poder disputar el encuentro en el ‘Metro’, escenario que en las próximas semanas entrará en obras con miras a la final de la Copa Sudamericana. Inicialmente, el conjunto barranquillero debía comenzar la serie como visitante, pero el ajuste fue aprobado por la Dimayor.
Durante el resto del semestre, Junior deberá actuar como local en el Estadio Romelio Martínez, mientras que sus compromisos de Copa Libertadores los disputará en el Estadio Jaime Morón de Cartagena. El partido de vuelta de la Superliga se jugará en el Estadio El Campín de Bogotá, donde se definirá el primer campeón del año.
En lo económico, el campeón de la Superliga 2026 se llevará una suma cercana a los 670 millones de pesos, mientras que el subcampeón recibirá aproximadamente 330 millones. En total, el botín que reparte el torneo asciende a 1.000 millones de pesos, un monto que los clubes acuerdan cómo distribuir antes de la final.
En ediciones anteriores, algunos equipos optaron por dividir el premio en partes iguales sin importar el resultado deportivo. Sin embargo, no se espera que Junior y Santa Fe lleguen a ese tipo de acuerdo, debido a la necesidad de recursos para respaldar la inversión realizada en refuerzos y planificación de la temporada.
En el plano deportivo, Junior parte como uno de los favoritos tras consagrarse campeón de la Liga BetPlay hace menos de un mes y reforzar su plantilla con jugadores como Jannenson Sarmiento y Kevin Pérez. Además, el club mantiene negociaciones con Luis Fernando Muriel, quien actualmente tiene contrato con Orlando City de la MLS.
Independiente Santa Fe, por su parte, apostó por el mercado internacional para fortalecer su ataque. El equipo cardenal contará con Franco Fagúndez, procedente de Santos Laguna, y con Nahuel Bustos, quien llegará a Bogotá desde Talleres de Córdoba.
Con un trofeo en juego y un millonario premio sobre la mesa, Junior y Santa Fe prometen una Superliga 2026 cargada de expectativa, en la que el primer título del año también significará un importante respiro financiero para el club que logre imponerse.



