En medio del agitado panorama deportivo y administrativo que atraviesa el Deportivo Pereira, uno de los directivos del club habló con W Radio sobre las causas que llevaron al equipo de ser protagonista del fútbol colombiano a enfrentar hoy una de las crisis más profundas de su historia reciente.
Durante la entrevista, el dirigente —cuya identidad no fue revelada por el medio— rechazó la afirmación de que el club haya sido “uno de los equipos más ricos del país”, como supuestamente habría dicho el presidente Álvaro López Bedoya hace un año y medio. “Eso es un eufemismo”, respondió. “Lo que se dijo en su momento fue que íbamos a construir un equipo protagonista. Después de la Copa Libertadores hicimos un esfuerzo económico importante, pero los resultados no se dieron y eso impactó las finanzas”.
El directivo reconoció que la contratación de Luis Fernando Suárez, técnico mundialista, fue parte de ese ambicioso proyecto que terminó sin éxito. “Hicimos una inversión fuerte para mantener el protagonismo, pero la realidad deportiva nos obligó a replantear todo”, explicó.
De las utilidades a las pérdidas
Según el informe de la Superintendencia de Sociedades, el Deportivo Pereira pasó de tener utilidades por $1.679 millones en 2023 a registrar pérdidas por $3.318 millones este año. Ante esta cifra, el gerente del club argumentó que “una utilidad de ese tamaño equivale a un mes de nómina”, y recordó que “hay momentos del torneo en los que no se reciben ingresos por ningún concepto”.
La situación ha derivado en un conflicto abierto con los jugadores, quienes denuncian impagos de salarios y aportes a seguridad social por más de seis meses, lo que ha llevado a que el equipo Sub-20 deba presentarse a los compromisos oficiales en reemplazo del plantel profesional.
Frente a ello, el directivo aseguró que el club ya inició los pagos atrasados. “La seguridad social se puso al día la semana pasada. Esta semana hemos hecho gestión de recursos y comenzamos a abonar quincenas a algunos jugadores”, afirmó.
Señalamientos por “mala administración”
El alcalde de Pereira también intervino en la polémica al calificar la situación como resultado de una mala administración, advirtiendo que el patrocinio de la Alcaldía podría ser retirado si el panorama no mejora en 2026.
El dirigente respondió a esas críticas señalando que el problema financiero no es exclusivo del Deportivo Pereira: “Que otros clubes no lo hagan público no significa que no pasen por lo mismo. Nuestra nómina deportiva cuesta 1.600 millones de pesos mensuales; multiplíquelo por 12 meses y verá el reto que enfrentamos”.
Por ahora, el futuro del campeón del fútbol colombiano en 2022 parece incierto. Con deudas pendientes, un plantel en rebeldía y una administración bajo cuestionamientos, el Deportivo Pereira enfrenta uno de los momentos más difíciles desde su regreso a la primera división, mientras sus hinchas esperan que el equipo vuelva a encontrar el rumbo que lo llevó a la gloria hace apenas dos años.



