El delantero caucano Leonardo Castro, referente de Millonarios, se convirtió en uno de los protagonistas de los disturbios que obligaron a suspender el duelo entre el club capitalino y Unión Magdalena en el estadio Nemesio Camacho El Campín.
Castro, quien no estaba en cancha y observaba el partido desde uno de los palcos de la tribuna occidental junto a su esposa, terminó envuelto en un cruce verbal con un grupo de aficionados Embajadores. En videos difundidos en redes sociales se le ve visiblemente molesto, gritando e intercambiando palabras con los hinchas que, desde la tribuna, insultaban al técnico David González y a los jugadores que disputaban el compromiso.
La discusión con la afición coincidió con un momento de alta tensión en el estadio: Millonarios caía 2-1 tras el doblete de Jannenson Sarmiento para el cuadro samario, resultado que generó intentos de invasión de campo, el lanzamiento de decenas de zapatos desde la tribuna norte y finalmente la suspensión del encuentro por orden del árbitro Jhon Ospina.
El altercado de Castro, uno de los futbolistas más queridos por la hinchada azul, refleja la presión y el malestar que atraviesa el equipo en medio de una racha de malos resultados y de crecientes cuestionamientos al proceso de González.
Aunque el partido fue detenido en dos ocasiones por los disturbios, la imagen del delantero discutiendo con los fanáticos se volvió uno de los momentos más comentados de la noche, dejando claro que la tensión ya no se vive solo en la cancha, sino también en la relación entre jugadores e hinchada.



