A pocas horas de enfrentar a Perú en un duelo clave rumbo al Mundial de 2026, la Selección Colombia enfrenta un duro revés: la ausencia de su figura ofensiva, Luis Díaz. El guajiro deberá pagar una fecha de sanción y no podrá estar presente este viernes 6 de junio en el estadio Metropolitano, un escenario que promete ser una caldera desde las 3:30 p.m. con una afición lista para empujar a su equipo.
Néstor Lorenzo, director técnico de la ‘tricolor’, no ocultó su preocupación durante la rueda de prensa previa al compromiso. Con un tono sincero y reflexivo, el estratega argentino dejó claro que reemplazar a Díaz no será tarea fácil.
“Reemplazar a Lucho no es fácil. No hay nadie como Lucho. Un equipo es un conjunto de características, de personalidades, de voluntades, y trataremos de reemplazarlo siempre pensando en el equipo: un jugador que aporte su misma peligrosidad y el trabajo que hace con los demás compañeros”, expresó Lorenzo.
Aunque los periodistas intentaron sonsacarle el nombre del reemplazo, Lorenzo fue enfático en que aún no se ha tomado una decisión definitiva.
“Hay tres o cuatro jugadores que pueden ocupar la posición, y estamos analizando justamente eso: quién se puede relacionar mejor con los demás compañeros. Ningún jugador es igual a otro, no puedo compararlos; tienen cualidades distintas. Pero como Lucho, no hay. El que entre aportará lo suyo de otra manera”, señaló.
El combinado nacional ya cumplió con su primera sesión de entrenamiento con la plantilla completa, un aspecto clave para el cuerpo técnico, que busca cohesión y química en un once que tendrá que adaptarse rápidamente a la ausencia del extremo del Liverpool.
Posterior a la rueda de prensa, la sesión de entrenamiento se abrió a los medios. Aunque se notó buen ánimo y concentración en el grupo, no se revelaron pistas sobre el posible titular en la banda izquierda. La incógnita permanece y el técnico prefiere mantener el suspenso, tal vez como estrategia para no dar ventaja a su rival.
Con Perú al frente, Colombia deberá reinventarse sin su estrella. La afición espera que, pese a la baja sensible, el equipo muestre carácter, jerarquía y una propuesta ofensiva que mantenga viva la ilusión de clasificar al Mundial. Todo se definirá en la cancha, donde, aunque no esté Díaz, once jugadores tendrán la misión de honrar su ausencia con entrega y fútbol.



