El Deportivo Pereira volvió a tropezar en la Liga BetPlay 2025-II, esta vez en Palmaseca frente al Deportivo Cali, en un duelo clave por la clasificación a los cuadrangulares. El conjunto matecaña cayó 1-0 en un partido que comenzó cuesta arriba desde muy temprano y que terminó evidenciando los problemas deportivos y extradeportivos que atraviesa el equipo dirigido por Rafael Dudamel.
El gol que definió el encuentro llegó apenas a los 9 minutos del primer tiempo. Un tiro libre lejano ejecutado por Martínez parecía de simple control para el arquero Salvador Ichazo, pero una mala lectura terminó en un blooper: la pelota se le escurrió entre las manos y se metió al fondo de la red. El error resultó determinante y marcó el rumbo del partido.
Sin embargo, Ichazo tuvo su redención momentánea cuando, al minuto 31, atajó un penalti a Estupiñán, adivinando la dirección del disparo y manteniendo al Pereira con vida. Pero el esfuerzo del uruguayo no bastó para evitar una nueva derrota que deja al equipo sin margen de error en la recta final del torneo.
En ataque, la historia no fue distinta. Marco Pérez desperdició dos opciones claras que pudieron cambiar el resultado. La primera, al inicio del segundo tiempo, cuando no logró empujar un centro rasante que cruzó el área. Y la segunda, al minuto 67, con un cabezazo que terminó más como asistencia que como remate. A esto se sumó un fallo de Samy Merheg en la primera parte, quien no pudo definir una pelota servida en el área chica.
Tras el encuentro, Rafael Dudamel fue contundente en sus declaraciones:
“Finalmente no es de merecimientos, es de concretar, de aprovechar los diferentes momentos que puedes tener en los partidos y eso fue lo que nos ocurrió, que no los aprovechamos”, señaló el técnico venezolano, visiblemente frustrado.
Pero el entrenador también fue más allá del plano futbolístico y habló de la difícil situación financiera que vive la institución y que, según él, ha repercutido directamente en el rendimiento de sus jugadores.
“Estamos en nuestro derecho de poder reclamar, esperar que se maneje todo de otra manera. No dudo del esfuerzo de la dirigencia, pero eso no deja de convertir el día a día en una gran dificultad. Cada jugador tiene un contexto distinto y hay que ponerse en su pellejo”, expresó.
Finalmente, Dudamel lanzó una advertencia que refleja la tensión que atraviesa el club:
“Estamos llegando a momentos insostenibles. En otras circunstancias, este equipo estaría en un lugar diferente. Iré hasta el final con mi plantel, pero si hay que hacer una pausa, tendremos que replantear muchas cosas”.
Con esta nueva derrota, el Deportivo Pereira se aleja de la zona de clasificación y se hunde en una crisis que combina la falta de resultados, errores individuales y un panorama institucional incierto. A falta de pocas fechas, el margen se agota y la esperanza de ver al Matecaña en los cuadrangulares se desvanece.



