Ya es oficial: Ousmane Dembélé es el ganador del Balón de Oro 2025, imponiéndose en la votación a la joven promesa española Lamine Yamal. En un abarrotado Teatro del Châtelet de París, el encargado de anunciar el nombre del nuevo mejor futbolista del mundo fue nada menos que Ronaldinho, en una ceremonia cargada de emoción.
El delantero francés del PSG firmó un año inolvidable, con 35 goles y 15 asistencias en 53 partidos, siendo pieza clave en el esquema de Luis Enrique. Su explosión futbolística lo llevó de la banda a convertirse en la referencia ofensiva del equipo, guiando al club parisino a una temporada histórica: Ligue 1, Copa de Francia y la primera Champions League en la vitrina del PSG.
A sus 28 años, Dembélé cumple finalmente con las expectativas que en su juventud lo proyectaban como una de las grandes estrellas del fútbol mundial. Tras etapas irregulares en el Borussia Dortmund y el FC Barcelona, encontró en París el escenario perfecto para consolidarse.
La edición 2025 pasará a la historia como una de las más disputadas, con Yamal —el prodigio del Barcelona y de apenas 18 años— como su principal contendiente. Sin embargo, el peso de los títulos colectivos y las cifras individuales terminaron inclinando la balanza hacia Dembélé, que sucede al español Rodrigo Hernández (Rodri), ganador en 2024.
Con este logro, Dembélé no solo se consagra como el mejor futbolista del mundo en la temporada pasada, sino que también escribe una página dorada en la historia del PSG y del fútbol francés.



