Lo que debía ser una noche de fútbol vibrante y clasificación para la Selección Colombia Femenina terminó empañada por un gesto de burla que ha generado controversia en redes sociales y en el ambiente del fútbol sudamericano. Durante el empate 0-0 entre Colombia y Brasil, por la última fecha de la fase de grupos de la Copa América Femenina 2025, varias jugadoras brasileñas protagonizaron gestos despectivos hacia el equipo tricolor.
En un video que se ha hecho viral, se puede ver a Marta, histórica figura de la ‘canarinha’, levantando las manos para señalar el número ocho, en alusión a las ocho Copas América que ha ganado Brasil. El gesto fue interpretado como una provocación hacia las dirigidas por Ángelo Marsiglia. Al mismo tiempo, otra jugadora brasileña se acercó al banco colombiano y besó el escudo de su camiseta, en lo que muchos consideraron una actitud innecesaria e irrespetuosa en un partido ya bastante tenso.
El encuentro, disputado en el estadio Independiente del Valle, tuvo momentos de alta intensidad. Uno de ellos fue la polémica expulsión de la arquera brasileña Lorena, tras una larga revisión del VAR, que dejó a su equipo con una jugadora menos en un tramo decisivo del compromiso.
Más allá de las fricciones, el empate sin goles favoreció a Colombia, que logró avanzar a la fase semifinal del torneo. Ahora, el combinado nacional se enfrentará a Argentina en busca de un cupo a la gran final.
Brasil, por su parte, cerró la fase de grupos con un rendimiento casi perfecto, pero los gestos desde su banca opacaron lo que pudo haber sido una jornada de respeto deportivo. Las imágenes han generado reacciones divididas: mientras algunos lo interpretan como parte del folclore del fútbol, otros consideran que se trata de una falta de deportividad.
Desde la Federación Colombiana de Fútbol no se ha emitido un pronunciamiento oficial, pero en el entorno del equipo se percibe un ambiente de concentración y determinación por dejar atrás la polémica y enfocarse en el crucial duelo ante Argentina.
La Copa América Femenina 2025 no solo ha demostrado el crecimiento del fútbol femenino en la región, sino también la intensidad de una rivalidad que, como en el fútbol masculino, ya empieza a tener capítulos cargados de emoción, tensión y, en ocasiones, gestos que rebasan los límites del fair play.



