Reducir los basureros en las esquinas y lotes

El manejo de los residuos sólidos en Colombia continúa siendo un reto para las
entidades territoriales, que buscan estrategias orientadas a una mayor participación
ciudadana en los procesos de separación y aprovechamiento. Desde la
Gobernación de Risaralda se han impulsado acciones para fortalecer e impulsar los
planes de gestión de residuos y promover una economía circular, con el objetivo de
consolidar una visión más sostenible del territorio.

El panorama nacional

Cifras del Informe Nacional de Disposición Final de Residuos indican que en
Colombia se generan más de 11 millones de toneladas de desechos al año, de los
cuales cerca del 40% son aprovechables. De acuerdo con el documento de la
Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, publicado en diciembre de
2025 con datos de 2024, Risaralda registró una leve reducción en la cantidad de
residuos dispuestos. El promedio diario fue de 830,97 toneladas, lo que representa
una variación de –1,02 % frente a 2023, cuando se reportaron 839,55 toneladas por
día.

El comportamiento contrasta con el panorama nacional, donde varios
departamentos evidenciaron incrementos en la disposición final. La reducción en
Risaralda coincide con mejoras en la separación en la fuente y estrategias de
aprovechamiento. Sin embargo, el indicador per cápita se mantiene por encima del
promedio nacional: en el departamento se disponen 1,18 toneladas diarias de
residuos por cada 1.000 habitantes, frente a una media nacional de 0,82 toneladas.
Entre las iniciativas impulsadas a nivel nacional que se están adelantado a nivel
nacional para hacerle frente al manejo de los residuos, en junio del año pasado se
realizó el lanzamiento del programa “Basura Cero” del Ministerio de Vivienda,
Ciudad y Territorio, con el cual se busca reducir la disposición final de residuos,
impulsar el cierre de los botaderos a cielo abierto y fomentar estrategias de reciclaje
y reutilización en todo el territorio nacional.

La realidad en La Virginia

En La Virginia se evidencia cómo separadores viales y lotes abandonados son
utilizados como puntos de disposición irregular de residuos. Sectores como la
carrera 8C, el centro del municipio y el Barrio Chino registran esta práctica.
Liliana Gaviria, quien junto a su esposo tiene un puesto de venta de verduras y
frutas en la zona céntrica, señaló que uno de los principales cuidados del negocio es
la selección de los alimentos. Aquellos productos que ya no son aptos para el
consumo humano son entregados a personas con criaderos o que lo puedan
compostar.

La separación no se limita al espacio laboral. Gaviria aseguró que el mismo proceso
se aplica en su casa y cuestionó el comportamiento de quienes arrojan basura en
zonas donde está prohibido. “No deberían hacerlo, deberían esperar a que pase el
aseo, así como hacemos nosotros”, afirma.

Añadió que el problema responde tanto a la falta de cultura ciudadana como a
deficiencias en la información. Según explicó, muchas personas no clasifican los
residuos por desconocimiento. En su caso, separa los aprovechables, los no
aprovechables y los orgánicos, y entrega el material reciclable a quienes se dedican
a esta labor.

Entre los negocios que han adoptado la separación de residuos está el restaurante
El Buen Apetito. Allí, John Freddy Castillo explicó que cuentan con diferentes
canecas para clasificar los desechos y realizar el proceso de forma organizada.
En el lugar se separan los residuos sólidos, las botellas y el plástico, mientras que
los desechos ordinarios se depositan aparte. Castillo indicó que la gestión se realiza
de manera autónoma. “Tomamos la decisión de hacerlo por cuenta propia”, señaló.
Los residuos orgánicos, como cáscaras y restos de alimentos, tampoco se
desperdician. Según explicó, el dueño del restaurante los traslada a una finca donde
se utilizan para la producción de abono orgánico, lo que permite reducir la cantidad
de desechos que terminan en el sistema de recolección.

Frente a los puntos donde se acumula basura en algunas esquinas, Castillo aseguró
que se trata de una práctica que no debería repetirse. “El carro pasa, pita y sacamos
la basura. Esos puntos no deberían existir porque dan muy mala impresión”, afirmó.

¿Qué dice la Ley?

En Colombia, la separación y el manejo adecuado de los residuos están regulados
por un marco normativo que busca promover el reciclaje y prevenir malas prácticas
en el espacio público. El Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana,
establece que las personas deben empacar y depositar de manera separada los materiales aprovechables como papel, cartón, plástico y vidrio, distintos de los
residuos ordinarios.

Allí mismo se señala que el Gobierno nacional y los alcaldes deben desarrollar y
promover programas de reciclaje y manejo de residuos sólidos, de acuerdo con las
características de cada municipio y las costumbres locales de recolección.

DATO
Las llantas usadas deben ser recolectadas por los productores y comercializadores
en coordinación con las autoridades locales y ambientales, de acuerdo con el
Código Nacional de Policía.

DATO

La Resolución 2184 de 2019 define el sistema de separación mediante el uso de
bolsas de colores: blanca para residuos aprovechables, verde para residuos
orgánicos y negra para residuos no aprovechables.
Pie de foto: Separadores viales y lotes abandonados son usados como puntos de
disposición irregular de residuos.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -