Ante la justicia se entregó de manera voluntaria el pasado domingo uno de los autores materiales del aberrante crimen de la niña embera chamí de 12 años de edad, Marisela Niaza Estua, quien fue asesinada de 25 puñaladas en diferentes partes del cuerpo.
El hombre identificado como Jesús Alberto Rodríguez Ospina confesó ante la Fiscalía General de la Nación que le habrían pagado a él y a otro hombre la suma de $300.000 por acabar con la vida de la menor, con el propósito de aterrorizar a la familia y obligarlos abandonar la finca en la que habitan, ubicada en la vereda Miraflores del municipio de Mistrató.
“Lamentablemente es por motivo de intolerancia, al parecer un jíbaro del municipio de Mistrató contrató a dos consumidores de sustancias estupefacientes para que asesinaran a la menor, porque según él, estas personas indígenas eran las responsables de los hurtos que se estaban presentado en esa vereda”, indicó la directora seccional de Fiscalías de Risaralda, Adriana Alexandra Estrada Hincapié.
La propuesta
Se conoció que dos hombres, entre ellos Rodríguez Ospina, habrían buscado al jíbaro para obtener dosis de estupefacientes fiadas a lo que este supuestamente se negó, sin embargo les habría ofrecido asesinar a un integrante de la etnia embera a cambio de dinero.
Los dos consumidores al parecer llegaron hasta la finca donde vivía la víctima y aprovecharon que estaba sola con su hermano, un niño de tan solo 2 años de edad, y fue Rodríguez quien la sacó de la casa y la llevó hasta el cafetal donde finalmente el otro hombre la habría apuñalado hasta la muerte.
La madre de la niña había salido a llevarle el almuerzo a su esposo y dejó a Marisela con su hermano, cuando regresó su hija no se encontraba por ninguna parte y fue entonces cuando la comunidad inició la búsqueda.
Los padres de la víctima manifestaron que desde las 10:00 a. m. la niña estaba desaparecida, sin embargo solo hasta las 4:40 p. m. fue hallado el cadáver.
Justicia
Jesús Alberto ya enfrentó cargos ante un juez con función de control de garantías por el delito de feminicidio agravado, cargos que aceptó y fue enviado directo a prisión mientras espera una sentencia condenatoria en su contra por la que no tendría beneficio de rebajas toda vez que la víctima es menor de edad.
“Pedimos respeto por nuestra comunidad, esperamos que todo el peso de la justicia caiga sobre el responsable y se dé una condena ejemplar”, dijo Alberto Wasorna, exgobernador indígena.



