A siete de los ocho policías procesados por presuntamente haber alterado la escena de un caso de homicidio para que pareciera un suicidio, un juez con función de control de garantías del municipio de Ansermanuevo, les entregó tiquete de entrada a prisión.
Se trata del intendente jefe William Eduardo Quiñones, los patrulleros Wilber Yamid Jaramillo Castrillón, José Edinson Triana Ordóñez, Jhon Anderson Lema Arias y Daniel Marcelo Panguanquiza, el intendente Nevis David Murillo Salazar y el subintendente Jair Antonio Quitian Martínez.
Hechos
Los hechos que son materia de investigación tuvieron lugar el 7 de abril del año en curso, en la Estación de Policía del corregimiento El Billar, jurisdicción de Ansermanuevo, donde fue hallado en una de las celdas el cuerpo sin vida de Ricardo Mazo Giraldo, lugar donde horas antes la víctima había ingresado detenido tras haberse visto involucrado en una supuesta riña.
El informe policial para el entonces reportó que Mazo se había suicidado al ahorcarse con una cuerda, sin embargo el dictamen de Medicina Legal determinó que el cuerpo presentaba múltiples contusiones por lo que se habría tratado de un homicidio.
Fue así como la Fiscalía formuló cargos a los uniformados en calidad de coautores, por los delitos de homicidio y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio, mismos que ninguno aceptó.
Otro de los procesados es el auxiliar Sergio Augusto Bueno a quien el juez le otorgó la detención domiciliaria. Se conoció que un noveno uniformado se presentó de manera voluntaria a los juzgados mientras se realizaban las audiencias.



