La violencia de género en Antioquia no cesa, y la reciente tragedia ocurrida durante el puente festivo de noviembre ha dejado en evidencia una realidad alarmante que persiste en este departamento. Este fin de semana, cuatro mujeres fueron asesinadas, aumentando el número de feminicidios a 91 en lo que va de 2024, posicionando a Antioquia como el departamento con mayor incidencia de estos crímenes en Colombia.
Entre las víctimas del puente festivo se encuentra María Fernanda Ortiz Zapata, de 25 años, quien fue hallada sin vida en la madrugada del sábado 2 de noviembre en la vereda Berracal, en el municipio de Guarne, en el Oriente antioqueño. La joven fue víctima de un ataque armado, y aunque las autoridades aún no han identificado a los responsables, este feminicidio se suma a la creciente lista de crímenes de este tipo en la región.
A solo unas horas de este asesinato, otro feminicidio sacudió la comunidad en Medellín. Miriam del Carmen Jaramillo Álvarez, de 75 años, fue encontrada muerta en su vivienda ubicada en el barrio Santa María de los Ángeles, en la comuna 14, El Poblado. Las primeras investigaciones apuntan a que la mujer fue asesinada por su esposo, quien, tras cometer el crimen, se presentó de manera voluntaria ante la Policía, confesando su participación en el hecho. La violencia intrafamiliar continúa siendo una de las principales causas de feminicidio en el departamento.
El mismo sábado, el crimen de Yenifer Yuliana Montoya Loaiza, de 36 años, conmocionó al corregimiento Peñalisa, en el municipio de Salgar, Suroeste antioqueño. La mujer fue asesinada con un arma de fuego en una aparente disputa con su pareja sentimental. De acuerdo con los informes oficiales, la pareja de la víctima había llegado recientemente al municipio desde el Urabá antioqueño, buscando empleo. Aunque las investigaciones aún están en curso, este asesinato refleja la grave problemática de la violencia de género en las zonas rurales de Antioquia.
Finalmente, el lunes festivo 4 de noviembre, Sara Monsalve Isaza, de 26 años, fue asesinada en su casa en el barrio La Sebastiana, en Envigado, sur del Valle de Aburrá. La joven habría sido atacada por su pareja, un hombre colombo-estadounidense de la misma edad. Según los primeros informes, el presunto victimario se entregó a las autoridades tras el crimen, confesando que disparó varias veces contra la víctima en una discusión. Este caso, como los otros, muestra el patrón preocupante de feminicidios en los que las víctimas suelen ser asesinadas por sus parejas o exparejas sentimentales.
Con estas cuatro nuevas muertes, Antioquia se consolida como el departamento con el mayor número de feminicidios en el país. Según las estadísticas de la Procuraduría General de la Nación, hasta el 3 de noviembre de 2024, se han registrado un total de 91 asesinatos de mujeres en el departamento. De estos, 28 casos han sido clasificados como feminicidios, lo que coloca a Antioquia en el primer lugar en cuanto a este tipo de crímenes, seguido de Valle del Cauca, con 25 feminicidios, y Bogotá, con 18.
A pesar de que las cifras muestran una reducción de 7 casos en comparación con el mismo periodo de 2023, el problema sigue siendo uno de los mayores desafíos en materia de derechos humanos y seguridad en el país. La Procuraduría, al igual que otras organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, ha expresado su preocupación por el aumento de los feminicidios en Antioquia y otras regiones del país, haciendo un llamado urgente a las autoridades y a la sociedad civil para enfrentar de manera efectiva la violencia de género.
En este contexto, se hace un llamado a las mujeres que se encuentren en situaciones de riesgo o a quienes conozcan de casos de violencia de género, para que hagan uso de los mecanismos de denuncia disponibles. En Medellín y Antioquia, las mujeres pueden recurrir a la línea 123, que las conecta con los profesionales adecuados según el municipio y el caso concreto. Además, están las comisarías de familia, las personerías, las estaciones de Policía, las sedes de la Fiscalía, y la línea 155, que ofrece orientación a mujeres víctimas de violencia.
El Ministerio Público también ha destacado la importancia de seguir visibilizando la violencia que enfrentan muchas mujeres, quienes no solo son víctimas de asesinatos, sino de maltratos físicos, psicológicos y económicos a lo largo de su vida, lo que suele llevar a situaciones de violencia extrema como los feminicidios. La violencia de género, en sus diversas formas, es una problemática estructural que debe ser atacada con urgencia a través de políticas públicas más efectivas, educación y conciencia social, para prevenir que más mujeres sigan perdiendo la vida a manos de quienes deberían protegerlas.



