La comunidad rural de Santa Rosa de Cabal quiso hacer justicia con mano propia en la tarde de ayer, al enterarse de un presunto abuso sexual a una niña en la vereda San Andrés de Chinchiná. Al detectar al presunto agresor sexual, estuvieron a punto de lincharlo y si no hubiera sido por la presencia de la Policía de la Subestación de Guacas, lo hubieran logrado.
Palabras de grueso calibre le gritaban y uno que otro golpe le seguían soltando, mientras la policía se lo llevaba a rastras, pues con dificultad caminaba debido a los golpes. La ropa la tenía rasgada y la cara y el cuerpo bañados en sangre, revelaban la paliza que le dieron.
El caso fue tan grave que el mismo alcalde de Santa Rosa, Paulo Gómez, emitió un comunicado en el cual rechazó “el aberrante caso de violencia sexual contra una adolescente santarrosana, evento presentado hoy 29 de abril en la vereda San Andrés del municipio de Chinchiná, así como cualquier otro acto de violencia que atente contra la integridad de nuestros niños,niñas y adolescentes”.
Minutos antes, el mismo mandatario dio a conocer la captura del presunto abusador por parte de la policía de la ciudad de las araucarias en el sector conocido como Gorgonia.
Agregó que si bien el caso no ocurrió en su municipio la víctima sí recibió todo el apoyo por parte de la institucionalidad santarrosana.
El abuso
La comunidad de San Andrés emprendió una búsqueda del sujeto en toda la zona rural al enterarse del abuso sexual del cual fue víctima una menor de 14 años, durante las horas de la mañana, quien logró desatarse y escapar del sujeto. Al parecer este hombre, quien además era su padrastro, tenía como propósito asesinarla y enterrarla en la finca donde se encontraban, la cual era frecuentada por la familia. La evidencia de ello es que estaba haciendo el hueco para enterrarla cuando ella escapó.
Medios locales informaron que la niña gritaba “me violó, me violó”. Aún tenía las cuerdas en las manos y una cinta en el cuello, estaba a punto de desmayarse cuando pidió ayuda en el caserío de San Andrés y fue conducida al hospital San Marcos de Chinchiná.
Cuando la población la encontró estaba desnuda y gravemente lesionada. La víctima fue quien entregó la información sobre la identidad del atacante y con nombre propio y características claras, empezó la ‘cacería’. Incluso se difundieron fotografías del sujeto.
Luego de la detención, el sujeto fue conducido al hospital de Santa Rosa, de donde fue remitido a otro centro asistencial de Pereira. Se espera que hoy, si su salud mejora, se realicen las audiencias de garantías.
Dato
El sujeto identificado como José R. era un pastor y tenía una fábrica de arepas.



