Pasadas más de 36 horas del último hecho de sangre en el que perdió la vida un escolta de profesión, las autoridades no han dado ninguna información sobre cuáles podrían ser los móviles de este crimen y menos quién pudo ocasionarlo. La víctima, Jhony Rotavista Buriticá, de 30 años de edad, trabajaba para el empresario Alcides Arévalo y según los datos recopilados, era un hombre sin tacha.
¡Otro sicariado!
Los hechos ocurrieron a las 6:30 de la tarde del miércoles 4 de febrero frente a la residencia de Jhony, ubicada en la manzana 1A, casa 1 del barrio Portal del Campo 1. Según se conoció, Jhony salió de su vivienda y, tras despedirse de su esposa, se subió a su motocicleta AX 100 de color negro con placa HXU-24B para dirigirse a su lugar de trabajo, donde cumplía funciones como escolta en las oficinas de Alcides Arévalo en la Avenida 30 de Agosto.
En ese momento, un vehículo color gris y una motocicleta se acercaron, y los ocupantes le dispararon a quemarropa. Jhony cayó al suelo con el casco puesto. Su esposa, al escuchar los disparos, salió corriendo y al ver lo sucedido, comenzó a gritar desesperadamente, alertando a la comunidad.
El grupo de criminalística de la Sijín de Pereira realizó la inspección técnica tanto al lugar de los hechos como al cuerpo de la víctima, evidenciando que Jhony presentaba dos heridas en la cabeza y el rostro. Luego, el cuerpo fue trasladado a Medicina Legal para realizar la respectiva necropsia.

Su vida
Jhony Rotavista Buriticá era natural de Pereira, donde vivía con su esposa. Según familiares y conocidos, Jhony era una persona de bien, sin antecedentes penales ni problemas. Además, no había recibido amenazas previas ni tenía enemigos conocidos. La víctima era muy apreciada por su familia y amigos, quienes están consternados por su muerte.
17 homicidios se han registrado en la ciudad de Pereira.



