Un macabro hallazgo conmocionó a los habitantes del barrio Barro Blanco, en Dosquebradas, donde ayer en la tarde fue encontrado un cuerpo dentro de dos costales en plena vía pública, aparentemente dejado allí por los asesinos con la intención de que fuera hallado rápidamente. En el lugar también fueron encontrados los elementos presuntamente utilizados para cometer el crimen.
¡Aterrador!
A las 6:00 de la tarde de ayer, residentes del sector de Barro Blanco por el barrio El Martillo, en el Municipio Industrial, fueron testigos de un macabro acto cuando un vehículo estacionó en una esquina de la vía que conduce a la iglesia. Un sujeto descendió del carro y comenzó a bajar varias bolsas, que luego abandonó en plena vía pública e inicialmente pensaron que era basura.
Los habitantes del sector que pasaron por la vía pública observaron una de las bolsas semiabierta, de donde sobresalía una mano, lo que generó alarma en la comunidad.
Inmediatamente, dieron aviso a las autoridades, quienes se trasladaron al lugar para verificar la situación. Aunque inicialmente se habló de que la víctima podría ser una mujer, esta versión aún está siendo investigada, ya que una de las bolsas también mostraba una pierna peluda, lo que genera dudas sobre la identidad del fallecido.
Al lugar llegaron agentes de la Policía, quienes acordonaron varias cuadras alrededor de la escena del crimen para permitir que los investigadores realizaran la inspección judicial. La noticia se propagó rápidamente entre los residentes del barrio Barro Blanco, quienes se congregaron consternados alrededor del sitio. Con rostros de angustia, algunos susurraban entre sí: “¿Quién será”?,”Pobre familia, qué muerte tan horrible”. La comunidad, aun en shock, se mostraba sorprendida ante la brutalidad del crimen.
Las expresiones de horror eran palpables entre los vecinos, quienes se preguntaban: “¿Cómo es posible que lo maten y lo dejen tirado así?”. Mientras los investigadores del CTI retiraban el cuerpo para trasladarlo a Medicina Legal, la comunidad observaba en silencio, aún incrédula, ante la violencia del crimen.



