Los capturados presuntamente alteraban tratamientos contra el cáncer, la hemofilia y otras patologías de alto riesgo.
La Fiscalía General de la Nación, a través del Eje Temático de Propiedad Intelectual de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos, logró la captura y judicialización de 13 individuos vinculados a una red delictiva especializada en la alteración y falsificación de medicamentos destinados al tratamiento de enfermedades de alto costo, como el cáncer y la hemofilia.
La investigación reveló que la red criminal recolectaba residuos, productos vencidos o descompuestos de hospitales, para luego modificar su apariencia y comercializarlos como medicamentos auténticos. Este entramado ilegal ponía en riesgo la vida e integridad de miles de pacientes que dependían del sistema de salud para recibir tratamientos para enfermedades críticas.

Organización delictiva
La organización delictiva realizaba un proceso minucioso que involucraba la extracción de sustancias de jeringas, envases y otras presentaciones, para luego mezclarlas de manera indiscriminada o diluirlas con agua destilada, harina y saborizantes. Posteriormente, se les confería la apariencia de productos auténticos, incluyendo cajas, registros, sellos y otras características nuevas.
El modus operandi de la red indicaba que obtenían los insumos tóxicos de diferentes centros asistenciales del país. Los medicamentos fraudulentos eran posteriormente comercializados en droguerías e Institutos Prestadores de Salud (IPS) ubicados en Bogotá, Medellín, Itagüí (Antioquia), Cali (Valle del Cauca), Manizales (Caldas), Cúcuta (Norte de Santander) y Soacha (Cundinamarca).
La acción conjunta de investigadores del CTI, con el apoyo del Ejército Nacional y peritos especializados, llevó a cabo 19 diligencias de registro y allanamiento en diversas ciudades del país, logrando la captura de 13 presuntos integrantes de la red ilegal. En los procedimientos, se incautaron 45 toneladas de medicamentos fraudulentos, insumos y otros elementos utilizados para la falsificación.
Durante las verificaciones, los funcionarios encontraron cerca de 8.000 variedades distintas de productos farmacéuticos falsos, que abarcaban desde analgésicos hasta tratamientos oncológicos y para el trasplante de órganos. Además, se descubrió un laboratorio de litografía equipado con maquinaria industrial para la fabricación de cajas, logos, sellos y brillos de seguridad. Entre los residuos hospitalarios encontrados en jeringas y envases de vidrio, algunos presentaban muestras de sangre y gusanos, indicando su potencial reutilización.

Capturados
Los detenidos fueron imputados por delitos como concierto para delinquir agravado, corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico, imitación o simulación de alimentos, productos o sustancias, enajenación ilegal de medicamentos, y usurpación de derechos de propiedad industrial y derechos de obtentores de variedades vegetales. Ocho de los procesados aceptaron los cargos.
Entre los investigados se encuentran Elmer Fabio Cerezo Hernández, presunto comprador de desechos hospitalarios; Fabricio Alirio Chávez Muñoz, presunto falsificador de medicamentos; María Alejandra Chávez Urrea, Francisco Javier Manrique Castro, Juan Carlos Giraldo Arango, Francisco Javier Núñez Sánchez, José Darío Núñez Sánchez, Álvaro Osorio Cardona, Carlos Horacio Gómez Osorio, María Carmelina Alzate Mejía, Cipriano Otalora Rincón y Milcíades Bohórquez Soler, quienes cumplían diferentes roles en la cadena criminal.

Fabricio Alirio Chávez Muñoz y Cipriano Otalora Rincón fueron sujetos a medida de aseguramiento en un centro carcelario por disposición de los jueces de control de garantías. En cuanto a los demás involucrados, deberán permanecer privados de la libertad en sus respectivos lugares de residencia.




