Parece que no hay Día de la Madre sin que alguna sufra una pérdida, ayer en la madrugada en la comuna Villa Santana se presentó un hecho de sangre que acabó con la vida de una persona y dejó a otra gravemente herida en el Hospital, las autoridades investigan el caso.
Sobre las 4:33 de la mañana estaban Héctor Fernando Quintero Hoyos, de 22 años, más conocido por sus amigos y seres queridos como Pirringa junto a José Efraín Morales Gómez, de 41 años, frente a la manzana 16 del barrio Monserrate, justo en la entrada a la comuna y diagonal a la icónica panadería de razón social Villa Pan; allí estaban departiendo cuando un tercero se acercó a ellos a pie.
Un sujeto que hasta el momento está sin identificar por las autoridades, llegó hasta el lugar donde estaban los hombres y les disparó en varias oportunidades, para luego huir del sitio en medio de la oscuridad que aún cubría el cielo a esa hora de la madrugada; los vecinos que escucharon los disparos llamaron a la línea de emergencias 123 mientras que en un carro particular trasladaban a José Efraín hasta la Clínica Los Rosales.
Por desgracia por el joven Héctor Fernando no había nada que hacer, su cuerpo quedó tendido en medio de la vía y cuando llegaron los uniformados solicitaron el apoyo de unidades de criminalística de La Sijín para realizar la inspección técnica de la escena, tras finalizar entrevistas el cadáver fue llevado a Medicina Legal donde se espera que hoy sea entregado a su madre.
Su vida
Pirringa tenía apenas 22 años y había nacido en Pereira en el 2001, en la actualidad se desempeñaba como ayudante de construcción y vivía a tan solo una manzana de distancia del lugar de los hechos en el barrio Monserrate, Quintero Hoyos es padre de una pequeña niña.
Heridas
Al joven Héctor Fernando le dispararon en 4 oportunidades en el pecho, la espalda y la región axilar; mientras que a José Efraín dos veces, una en la cabeza y otra en el abdomen.
Morales Gómez se encuentra en recuperación en Los Rosales, es natural de Chinchiná y residente del barrio Tokio.
Lo único que se conoció es que iba directo por ellos, ya que antes de dispararles el sicario no pronunció ni una palabra.
6 impactos de arma de fuego recibieron entre ambas víctimas.



