En un operativo conjunto entre la Policía Nacional de Colombia, la Dijín y la Interpol, en colaboración con la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), fue capturado en Bogotá Marlon Stick Duque, aficionado del Independiente Santa Fe, acusado de asesinar a Luis Alberto Cossio Cardona, hincha del equipo Millonarios. La detención tuvo lugar en el barrio Las Lomas de la capital colombiana, marcando un importante avance en la cooperación internacional para combatir los crímenes transnacionales relacionados con la violencia en el deporte.
El coronel Herbert Noe Mejía Castro, director de investigación criminal e Interpol, explicó que el caso se originó tras un partido entre Millonarios y el Club Deportivo Palestino, celebrado en el marco de la Copa Libertadores en Santiago de Chile. Este encuentro deportivo, que congregó a miles de aficionados de distintos equipos, terminó siendo escenario de un acto de violencia que conmocionó tanto a la comunidad futbolística como a las autoridades. De acuerdo con las investigaciones preliminares, Luis Alberto Cossio Cardona fue atacado debido a la camiseta azul que vestía, distintivo del club Millonarios.
“Después del partido, se produjo una confrontación entre seis personas, en la que Cossio Cardona resultó gravemente herido y posteriormente perdió la vida”, detalló el coronel Mejía. El hecho, según relataron varios testigos presenciales, se desató cuando un grupo de individuos identificó al hincha de Millonarios, lo que derivó en una agresión que escaló rápidamente y tuvo consecuencias fatales.
El juzgado de garantía de La Serena, en Santiago de Chile, había emitido una orden de captura contra Stick Duque, quien es señalado como uno de los principales responsables del homicidio. Esta captura no es la única relacionada con el caso. El pasado 28 de septiembre de 2024, otro implicado en los hechos, Blas de Jesús Rivera Contreras, fue aprehendido en el barrio Villa Mayor de Bogotá. Ambos hombres forman parte del grupo de seis agresores que están siendo investigados por las autoridades chilenas y colombianas.
La violencia en el fútbol, un fenómeno que ha afectado a diversos países, vuelve a estar en el centro del debate. Este trágico episodio ha generado alarma tanto en Chile como en Colombia, donde la opinión pública exige que se tomen medidas más estrictas para prevenir este tipo de incidentes. El caso pone en evidencia la importancia de fomentar una cultura de respeto y no violencia en torno al deporte, así como de fortalecer las medidas de seguridad en los eventos deportivos.
En Colombia, las autoridades han intensificado los esfuerzos por desmantelar las redes de violencia relacionadas con las barras bravas y otros grupos organizados que generan disturbios en eventos deportivos. De igual manera, en Chile, las instituciones encargadas de la seguridad han manifestado su compromiso con implementar estrategias más efectivas para garantizar la protección de los aficionados en los estadios.
Stick Duque será extraditado a Chile en los próximos días, mientras se completan los trámites necesarios por parte de las autoridades chilenas. Su traslado marcará un nuevo paso en la investigación judicial, que busca esclarecer plenamente los hechos y determinar las responsabilidades individuales de los implicados. Actualmente, el capturado se encuentra bajo disposición de la Fiscalía General de la Nación en Colombia, a través de la Dirección de Asuntos Internacionales, que ha facilitado el proceso de cooperación internacional entre ambos países.
Además del impacto inmediato de este caso, las autoridades y organismos internacionales han destacado la importancia de generar conciencia sobre la violencia en el deporte y la necesidad de implementar programas educativos dirigidos a los hinchas, especialmente a los jóvenes. Este tipo de iniciativas buscan transformar el fútbol en un espacio de unión y celebración, alejándolo de las actitudes violentas que desafortunadamente persisten en algunas comunidades de aficionados.
La extradición de Stick Duque representa un mensaje contundente de que los actos violentos no quedarán impunes y que la cooperación internacional puede ser una herramienta efectiva para combatir el crimen y garantizar justicia para las víctimas y sus familias. A medida que avanza el proceso judicial, se espera que este caso sirva como un precedente importante en la lucha contra la violencia en el fútbol, incentivando a otros países a reforzar sus propios mecanismos de prevención y control.



