Aunque no había signos de violencia, la muerte de Gabriela genera dudas entre los vecinos, pues llevaba dos días encerrada y nadie notó nada hasta que el olor se volvió insoportable.
¿Qué pasó?
A las 4:00 de la tarde de este miércoles 12 de noviembre de 2025, una llamada al 123 alertó sobre la muerte de una persona dentro de una residencia ubicada en la carrera 5 N.º 22-67. La patrulla llegó al sitio y la comunidad les señaló que el cuerpo estaba dentro de una de las habitaciones. Al ingresar, los policías encontraron a una persona de la comunidad LGTBI conocida entre los allegados como Gabriela Solano. El cuerpo estaba acostado boca arriba, sin signos vitales y sin aparentes señales de violencia.

La víctima
Su nombre en los documentos era Gabriel Alexander Solano Sánchez, de 28 años, venezolano, natural del estado Aragua, de piel trigueña; tenía el pelo largo y varios tatuajes en el cuerpo.
El administrador del lugar mencionó que Solano alquilaba una habitación desde hacía un tiempo y que hacía dos días que no lo veía. También afirmó que, Gabriela se había hecho un procedimiento estético reciente y al parecer, era portador de VIH y tuberculosis. Ese día decidió entrar a la pieza porque el olor era muy fuerte. Fue entonces cuando encontró el cuerpo y dio aviso.
El levantamiento
La Sijín realizó la inspección técnica del lugar y del cadáver. Luego trasladaron el cuerpo al Instituto de Medicina Legal, donde los médicos forenses deberán determinar si Solano se quitó la vida, si murió por una condición médica, o si hubo alguna circunstancia ajena. Nada está descartado.



