Libres, pero vinculados a un proceso judicial quedaron Sebastián Bedoya Acosta, Juan David Carvajal Ochoa, Cristian Bedoya Acosta, Daniel Humberto Bonilla Córdoba y a Javier Andrés Grajales Henao quienes fueron detenidos cobrando un dinero de extorsión, hubo persecución y disparos.
¿Qué pasó?
La víctima denunció ante la Fiscalía 5 especializada del Gaula que el 27 de octubre llegaron a su casa 4 sujetos, los cuales hablaron con su progenitora y le dejaron la razón que lo iban a llamar. El día lunes 31 de octubre volvieron a su casa, dijeron que ellos habían coordinado con una gente de Ecuador y que tenía una semana para conseguir la suma de 25.000.000 millones de pesos, le dieron hasta el día viernes para conseguir esa suma de dinero, también le advirtieron que no podía ir a ningún lado porque ellos sabían dónde vivía él y su hija.
El afectado quedó muy asustado y decidió esperar a ver qué pasaba, como llegó el día viernes se fue a primera hora para el Gaula militar a denunciar.
¿Porqué la plata?
Esta extorsión está relacionada con la época en la cual la víctima vivió en el Ecuador y trabajó como cobrador gota a gota. Meses atrás se devolvió porque no le estaba yendo también como esperaba.
Los sujetos le manifestaron que ellos compraron una ruta de cobro de gota a gota en el municipio de Chone en la provincia de Manabí que pertenece a Portoviejo, Ecuador y que tenía que pagarles un supuesto descuadre de 5000 dólares. La víctima aseguró que no le debe dinero a nadie.
En la denuncia este aseguró que “me vine de Ecuador porque la ruta que yo estaba haciendo tenía un descuadre por parte de la administradora de cerca de 25.000 dólares, yo al ver esto mejor me fui, además porque Ecuador se está poniendo muy peligroso mejor me vine, obviamente no le quedé debiendo dinero a nadie, no me robé ningún dinero, no tengo ningún vínculo con ninguna persona relacionada con la supuesta plata que me fueron a cobrar, no conocía a ninguna de las personas que fueron a la casa de mi mamá a cobrar el supuesto dinero que yo debo, soy un ciudadano que me fui a buscar un mejor futuro pero ahora mismo para el colombiano es un riesgo estar en Ecuador, le dije a mi mamá que yo le aseguraba que dinero no les debía a ellos ni a nadie”.
El plan entrega
Con base en la información aportada por la víctima, el grupo Gaula militar organizó un operativo antiextorsión denominado plan entrega, que se llevó a cabo el viernes 4 de noviembre en horas de la tarde, en la residencia ubicada la vereda Yarumito de Pereira.
Los hoy inverstigados llegaron en un vehículo de color blanco marca Chevrolet, de placa GHX 887 con el fin de recibir el dinero. Según la fiscalía, de este descendió Sebastián Bedoya Acosta y Juan David Carvajal Ochoa, quienes fueron detenidos por el Gaula cuando el primero estaba recibiendo el dinero.
Persecusión y bala
Al detectar el operativo del Gaula, los demás ocupantes del carro huyeron con rumbo a la ciudad de Pereira, los agentes del Gaula les hicieron señales para que se detuvieran, pero estos hicieron caso omiso y les tiraron el carro a los funcionarios, estos se vieron obligados a realizar varias maniobras evasivas, efectuando disparos de advertencia en el sardinel sin que el vehículo se detuviera.
Debido a que había mucho tráfico en la vía que conduce de Armenia hacia Pereira, los sujetos por poco colisionan con otros vehículos, ya que invadió los dos carriles. Los investigadores iniciaron la persecución por 800 metros y sin perderlos de vista y al lado del restaurante el Pescador lo interceptaron, pero los ocupantes no estaban dispuestos a dejarse capturar y continuaron con las maniobras peligrosas que pusieron en riesgo la vida de los funcionarios y los transeúntes. Los uniformados tuvieron que disparar y fue la única forma de lograr que se detuvieran.
La audiencia
Los hoy detenidos fueron judicializados por el delito de tentativa de extorsión, cargos que no aceptaron y el ente acusador pidió medida de aseguramiento en centro carcelario, el Juzgado Promiscuo del municipio de Guática los dejó en libertad, sin embargo el ente acusador apeló la decisión.



