Desgarradora fue la escena que se vivió entre las manzanas 4 y 3 del barrio Intermedio de Villasantana, una familia que estaba empezando apenas su día reconoció a la víctima de homicidio de la madrugada como uno de sus integrantes.
Atentado
La noche del viernes Juan Carlos Serna Molina de 25 años había salido de su casa, en general no le decía a su familiares para donde iba, así que ellos no se preocupaban, durante la noche su madre se percató que él ingresó a la casa y sacó una chaqueta del armario para volver a salir, y no supieron de él hasta la mañana siguiente.
Diagonal a la casa de su abuelo, al lado de un arbusto que está por las escaleras había un cuerpo sin vida de un joven, la noticia se extendió rápido entre los vecinos que no podían reconocerlo, y cuando llamaron a la madre de Juan Carlos esta lo reconoció por la chaqueta que él había sacado la noche anterior.
De inmediato se hizo llamado a las autoridades, y no tardó mucho para ver llegar el cuerpo de criminalística de la Sijín al sitio, entre sus trajes blancos realizaron la inspección tanto del cuerpo, como del lugar; Juan Carlos fue trasladado a la sede de Medicina Legal de Pereira donde el médico forense le realizará la necropsia.

Su vida
Juan Carlos quien era natural de la capital risaraldense vivió toda su vida en la comuna de Villasantana, había nacido en el hospital del barrio Kennedy, y vivió en la casa de su abuelo, pero actualmente estaba residiendo con sus cuatro hermanas y su madre unas casas más arriba del lugar de los hechos. Había estado trabajando como reciclador para ayudar a los gastos generales.
No se dieron cuenta
En la esquina de la cuadra por donde se sale del sitio hacia la avenida del barrio, al parecer toda la noche hubo varias personas en un establecimiento comercial que estaban ingiriendo bebidas alcohólicas y escuchando música, y nadie se explica cómo no se dieron cuenta.
Según los familiares y algunos vecinos, sobre las 2:00 de la madrugada de ayer se escucharon varios disparos, incluso una persona asegura haber escuchado voces que decían que corrieran.
Juan Carlos tenía varios impactos de arma de fuego en la cabeza tanto en el rostro como en la parte posterior.



