Ocho víctimas mortales en tan solo una semana fue una cifra más que suficiente para que la dirección de la policía tomara cartas en el asunto y enviara unidades de refuerzo para este municipio y otros aledaños como Obando.
El día más violento fue el sábado con cuatro vidas perdidas. El último caso fue el doble homicidio ocurrido en la vía a Obando, donde asesinaron a dos hombre que iban en una motocicleta.
Fabricio Moreno Maldonado, conocido como Raspa, y Jose Luis Perea Montes, a quien le decían Cheo, fueron las víctimas mortales del hecho de sangre ocurrido en plena variante.
Personas que transitaban por allí vieron los cuerpos tendidos en la vía y pensaron que era un accidente de tránsito. Al llamar a la policía, informaron que se trataba de dos jóvenes arrollados.
Pero cuando llegaron las autoridades judiciales, fácilmente pudieron identificar que se trataba de un doble homicidio con arma de fuego.
Al parecer, Raspa y Cheo se desplazaban entre Cartago y Obando y desde otro vehículo les dispararon hasta hacerles perder el control. En el piso fueron rematados y de los agresores nada se sabe, lo cierto es que estos lograron su cometido.
Fabricio tenía 31 años y trabajaba en una fábrica de concentrados y José Luis Perea tenía 22 años y laboraba en una hacienda. Ambos residían en Obando.
Sin identificar
El violento fin de semana que se vivió en Cartago empezó con el hallazgo de un cadáver en la vía al municipio de Ansermanuevo, cerca de un cañaduzal.
La ciudadanía que desde temprano en la mañana empezó a circular por esta vía detectó la presencia del cuerpo a la orilla del camino y dio aviso a las autoridades. Los primeros uniformados en hacer presencia en el lugar acordonaron, pero fue la policía judicial la encargada de revisar los bolsillos y las pertenencias de este hombre y por desgracia no encontraron ningún documento válido para su identificación.
Si bien este joven sigue en la morgue, servirá para establecer su identidad los múltiples tatuajes y señales personales que tiene en el cuerpo
El cuerpo fue hallado en la zona conocida como El Guanábano pero por las características de la escena se estima que este fue arrojado ya sin vida allí; se desconoce si es de Cartago u otro municipio cercano del Norte del Valle.
Se espera que la familia pueda identificarlo y reclamarlo rápido, de lo contrario tendrá que ser sepultado, pues en Cartago las neveras de la morgue están dañadas hace dos años y no hay donde conservar un cuerpo.
Tres tiros a Guille
La tarde del sábado es propicia para descansar y eso era lo que estaba haciendo Juan Guillermo Figueroa Vallejo este 4 de diciembre. El hombre de 68 estaba en las afueras de su casa del barrio La Orquídea cuando un sujeto armado llegó y acabó con su vida. Solo unos minutos antes, la esposa de Guille, como le decían de cariño, estaba con él en las afueras de la casa. El hombre, que se quedó allí sentado en una piedra, estaba distraído y tranquilo.
De repente un desconocido se le acercó y disparó. Las detonaciones alertaron a los vecinos que no tardaron mucho en enterarse de que se trataba de un crimen y empezaron a gritar. “Es don Guille”. La esposa también salió y vio que por él no había nada de hacer, fueron tres disparos mortales en la cabeza.
Momentos de conmoción se vivieron en el lugar mientras llegaron las autoridades judiciales, no solo por el crimen como tal, también porque a Juan Guillermo la gente del barrio lo quería porque era servicial y amable.



