El padre de dos de los hermanos Mucutuy, Manuel Ranoque, fue enviado a prisión por presunto abuso sexual agravado contra una menor de 13 años. La Fiscalía le imputó los delitos de acceso carnal violento y actos sexuales abusivos agravados. Sin embargo, el hombre no aceptó los cargos.
El indígena fue capturado el pasado viernes 11 de agosto en el Parque de Los Periodistas, en Bogotá, después de que el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, informara a la Fiscalía sobre posibles señales de abuso sexual en su hijastra, de 13 años, quien es la mayor de los cuatro hermanos.
Según la investigación, los hechos habrían ocurrido desde que la menor tenía 10 años y vivía en un resguardo indígena de Solano, departamento de Caquetá. La directora seccional de fiscalías en Caquetá, Nohora Quiroga Bohorquez, indicó que: “Al parecer, el supuesto agresor aprovechaba para acosarla y vulnerar su integridad cuando la menor se quedaba a solas con él”.
Tras el rescate de los hermanos en junio pasado, los menores fueron internados en el Hospital Militar de Bogotá. Durante su estadía, la hija mayor de la difunta Magdalena Mucutuy solicitó que solo se permitiera el ingreso de mujeres como visitas y se le prohibió la entrada a Ranoque, debido a las acusaciones de maltrato y abuso por parte de los menores.
En su defensa, Ranoque afirmó que se trataba de acusaciones falsas motivadas por intereses económicos de la familia de la madre de los menores. “Las dos niñas mayores las tengo como mis hijas, les he brindado estudio y comida (…). Esto es una pelea económica de familias. A mí me han tratado de violador y la niña les ha cerrado la boca diciéndoles que yo soy su papá y aclaró eso”, afirmó Ranoque en su momento.
El hombre se negó a aceptar los cargos que le imputaron. No obstante, el juez de control de garantías aceptó la solicitud de la Fiscalía, e impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad en la cárcel La Picota de Bogotá.
Un fiscal de la Unidad del Centro de Atención a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) de la Seccional Caquetá, en colaboración con investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación CTI, así como fiscales especializados del Grupo de Trabajo Nacional de Violencia de Género, responsables de abordar delitos que involucran a mujeres, niños, niñas y adolescentes, bajo la supervisión de la delegada para la Seguridad Territorial, llevaron a cabo la investigación.
Mientras tanto, los cuatro menores continúan bajo la custodia del ICBF, que se encuentra trabajando en el restablecimiento de sus derechos “Los niños siguen en el restablecimiento de derechos, nosotros no vamos a exponerlos en este momento a ningún otro ejercicio que no sea protegerlos”, aseguró la directora de la entidad, Astrid Cáceres.
Asimismo, la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, hizo un llamado a las autoridades, en especial a la Fiscalía, para que garantice la protección efectiva contra cualquier intromisión en la vida privada de los cuatro niños que fueron rescatados en la selva del Guaviare, hace dos meses. Esta petición surge en respuesta al proceso judicial contra Manuel Ranoque.
Mediante un comunicado oficial, el ICBF dejó en claro que, si bien en su momento habían solicitado el inicio de la investigación, no consideraban necesario divulgar los pormenores del procedimiento, ni tampoco detalles acerca de la vida personal y familiar de los menores involucrados, ni los testimonios que sirvieron como material probatorio.
“Invitamos a la Fiscalía General a cuidar la integridad de niños y niñas al comunicar noticias criminales, más aún si los niños son héroes como los hermanos Mucutuy. Entregar detalles de la noticia relacionada con su vida privada era innecesario y puede revictimizarlos”, señaló el ICBF en el documento.
Además, el ICBF insta al sistema judicial a buscar orientación del instituto antes de difundir cualquier otro tipo de información vinculada al caso. De igual manera, enfatizó que los niños se encuentran a salvo en una de sus instalaciones, adicionalmente, el proceso es acompañado por la Procuraduría.
“En el marco del respeto de sus orígenes de su cultura y las decisiones que se han tomado actualmente respecto a los niños, como fue ubicarlos en un medio institucional, fue precisamente para evitar que tuvieran contacto de pronto con todo este tema mediático”, aseguró Pablo Sergio Badillo, procurador judicial.
El futuro de la custodia de los niños dependerá de la decisión del proceso penal que afronta Manuel Ranoque y del análisis que hagan las autoridades sobre el posible reintegro de los niños a su comunidad.
“La Defensoría de Familia debe hacer un estudio, análisis y verificación de que esos medios familiares sí van a poder garantizar los derechos y se podría llegar a un reintegro”, agregó.
Entretanto, la familia materna continúa acompañando muy de cerca el proceso de recuperación adaptabilidad de los 4 niños que fueron rescatados casi milagrosamente en la selva.



