Michael Stiven López Morales, señalado presuntamente haber secuestrado a un menor de edad en el Parque industrial de Pereira y de haberlo violentado sexualmente, participó de manera virtual en la audiencia de imputación de cargos, donde la Fiscalía solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario y la juez la concedió; sin embargo, no se presentó para hacer efectiva su detención y se fugó. Tras emitirse la orden de captura, finalmente fue detenido.
¿Qué pasó?
Según lo narrado en la audiencia de imputación, los hechos habrían ocurrido el 1 de abril de 2025, hacia las 6:10 de la tarde. El hoy investigado, de 31 años de edad, presuntamente recogió a un menor de 15 años en un vehículo particular en una vía pública del barrio Málaga, en el Parque Industrial de Pereira. El adolescente se subió en la silla del copiloto y, al parecer, Michael lo condujo hasta una vía destapada, cuya dirección exacta el menor manifestó no conocer.
Según la denuncia, dentro del carro le habría empezado a hablar al menor sobre temas sexuales y hacerle preguntas sobre su orientación sexual, por lo que el menor le pidió que lo dejará salir; el joven dijo a las autoridades que el investigado bloqueo las puertas del carro y le dijo que a él le gustaban los menores de edad y que él clasificaba en esa edad; habría procedido a bajarse el pantalón y realizar tocamientos indebidos al menor, mientras este gritaba pero nadie lo escuchaba. El procesado habría utilizado la fuerza para obligar al adolescente a que lo complaciera sexualmente, lo que llevó al menor a vomitar en la silla del copiloto.
En la audiencia, el fiscal dijo que el imputado habría retenido al menor dentro del vehículo durante cerca de una hora y solo lo dejó salir bajo la promesa de no contar nada de lo ocurrido. Posteriormente, al llegar a su residencia en evidente estado de alteración emocional, le contó lo sucedido a su tía, quien dio aviso inmediato a las autoridades policiales. En ese entonces, Michael fue detenido en su casa, pero la captura fue declarada ilegal ya que no había fragancia; así, empezó la investigación reuniendo evidencias.
La Fiscalía manifestó en audiencia que López Morales presuntamente se habría aprovechado de la confianza que existía, ya que era amigo de la madre de la víctima e incluso asistían a la misma iglesia a la que ellos acudían. Según el ente acusador, los hechos se habrían dado porque Michael iba a sostener una charla con el menor sobre su vida, su sexualidad y otros temas personales, razón por la cual el adolescente abordó el vehículo, pues confiaba en él.
No aceptó
La Fiscalía le imputó, ante el Juzgado Tercero Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Pereira, los delitos de secuestro simple y acceso carnal violento agravado, cargos que no aceptó. El ente acusador solicitó medida de aseguramiento en centro carcelario y el juez emitió la respectiva boleta de detención para que fuera recibido por la Fiscalía y trasladado al centro penitenciario. Teniendo en cuenta que el imputado se encontraba presente en la audiencia de manera virtual, se le requirió para que compareciera ante la Fiscalía 38 Seccional a más tardar el 28 de noviembre de 2025, con el propósito de materializar su detención.
La captura
A raíz de que el hombre no se presentó para hacer efectiva la medida de aseguramiento, la Fiscalía tuvo que solicitar la orden de captura en su contra. Fue así como el viernes 13 de febrero el CTI hizo efectiva dicha orden, la cual había sido emitida el 18 de diciembre por el Juzgado Único Promiscuo Municipal de Guática. La diligencia se cumplió en el Parque Industrial de Pereira, donde el procesado estaba viviendo en la casa de un familiar. Con su detención, deberá cumplir la medida de aseguramiento en centro carcelario ordenada por la autoridad judicial.



