La mañana de este miércoles 26 de octubre fue lúgubre en el colegio Santa Juana de Lestonac de Dosquebradas. Los bulliciosos pasillos permanecían en silencio, aunque en la institución estaban los estudiantes. No era para menos, todos estaban de luto y adoloridos por la repentina muerte de Miguel Ángel Ramírez Espinel, uno de los estudiantes de grado once, quien a sus escasos 16 años tomó una decisión impensable. Alrededor de un altar en uno de los corredores con la foto de Miguel, flores, cintas moradas y una veladora, los compañeros se reunieron con los docentes y el rector para hacer una oración. Muchas no lo soportaron, se desmayaron, el llanto no las dejaba respirar. En la ceremonia de grado de este año habrá un lugar vacío, la felicidad del éxito conseguido no será completa. En la mañana de ayer algunos apenas se estaban enterando de lo ocurrido: a las 9:54 de la noche, un ciudadano alertó a la policía sobre una ‘novedad’ en el viaducto César Gaviria Trujillo, alguien se quería lanzar al vacío. Mientras los organismos de socorro y las autoridades policiales llegaban, un ciudadano intentó hablar con el joven, trataba de persuadirlo, pero ningún esfuerzo fue suficiente.

A una zona boscosa del barrio San Judas, conocida como Colegurre, llegaron varios habitantes consternados con la situación, pidieron ayuda pues la persona aún estaba con vida; los bomberos llegaron al sitio con el fin de prestarle los primeros auxilios y lo trasladaron en una camioneta particular hasta el hospital San Jorge, por desgracia rumbo al centro médico perdió la vida.
Le faltaba poco para graduarse
Róbinson Orozco Valencia, rector de la Institución Educativa Santa Juana de Lestonnac, manifestó que lamenta la muerte de este joven estudiante. “Miguel Ángel llevaba 8 años en el colegio, no era indisciplinado, no daba dolores de cabeza, fue un joven muy reservado, no aparentaba tristeza o depresión, aunque era poco amiguero. Su rendimiento académico era normal, ya se había tomado las fotos de grado, todo estaba listo para el 7 de diciembre”. Agregó que el martes, el estudiante asistió a clases de forma normal, llevó ropa de calle, como siempre lo hacía y salió a las 6:14 de la tarde del colegio.
Los motivos de esta fatal decisión se desconocen aunque el rector manifestó que llegaron a pensar que se trataba de alguna desilusión amorosa pues en una actividad académica debía escribir una carta relacionada con El Quijote y él la dirigió a Dulcinea; la sentida misiva fue seleccionada para ser leída al grupo, ahora lo harán ante todo el colegio durante los homenajes que se harán en su memoria. El lunes 31 de octubre habrá una misa especial para él y en la noche se realizará una velatón.



