La incertidumbre y la angustia se apoderan de la familia del sargento primero retirado del Ejército, Andrés Mauricio Cáceres Arciniegas, quien partió hacia México en busca de una oportunidad laboral, pero desde el 17 de marzo se desconoce su paradero. Al parecer, habría sido engañado por personas que le prometieron un trabajo distinto al que encontró al llegar al país azteca.
¿Qué pasó?
El sargento Cáceres, residente en la ciudad de Pereira, tomó la decisión de emprender este viaje motivado por las recomendaciones de un antiguo compañero militar de apellido Rodríguez que desde el año pasado le prometía un trabajo bien remunerado en empresas de plantaciones de cítricos en México, prestando seguridad; además, le prometió que cada seis meses podría regresar a Colombia. Su esperanza era mejorar su situación económica y brindar un mejor sustento a su familia.
Sin embargo, según relató la esposa, Jelen Marulanda, Andrés Mauricio Cáceres Arciniegas tomó la decisión de emprender el viaje a México en febrero de 2024. En ese momento, le informó la determinación e indicó que había recibido una llamada para una oportunidad laboral y que su amigo, Rodríguez, se ofreció a prestarle el dinero necesario para financiar el viaje. Con esta noticia, el sargento retirado se embarcó en esta aventura el martes 12 de marzo, partiendo desde la ciudad de Bogotá.
Jelen, la esposa del sargento Cáceres, compartió detalles sobre las comunicaciones que mantuvo con su esposo desde su llegada a México. Según su relato, estuvo al tanto de cada paso que él daba, desde su arribo al país hasta su instalación en el lugar. En sus conversaciones, el sargento le transmitía que todo parecía estar bien y que la empresa para la que supuestamente trabajarían lucía prometedora. Su destino era Michoacán, donde lo recogería la persona que tenía que contactar.
Sin embargo, el tono de las conversaciones cambió drásticamente el domingo 17 de marzo, cuando el sargento Cáceres le pidió a su esposa que orara mucho por él, sin dar más explicaciones. Este repentino cambio de actitud dejó desconcertada a Jelen Marulanda, quien no entendía la razón detrás de este pedido. Esta situación agregó más preocupación e incertidumbre a la angustiosa espera de noticias sobre el paradero de su esposo.
El drama familiar tomó un giro más oscuro cuando, según testimonio de la esposa, se reveló que el viaje había sido una trampa. Cáceres habría sido engañado por personas que le ofrecieron condiciones laborales falsas y se encontraría huyendo de quienes le tendieron esta emboscada. Su esposa relata cómo el sargento Cáceres le confesó el miércoles 20 de marzo que había sido engañado y que había estado huyendo, que se había escapado de las personas con las que estaba.
La mujer angustiada viajó a la ciudad de Bogotá y por medio de la revista Semana la contactó la Cancillería de México. Sin embargo, hasta el momento, las autoridades colombianas no han realizado un acercamiento con la familia, más allá de algunas gestiones realizadas por un capitán de la policía amigo de la familia, quien los guio hacia el Gaula en Bogotá y luego a la Interpol.
Colombianos muertos
Este preocupante caso cobra aún mayor relevancia en medio del contexto de violencia e inseguridad en México. Como dato adicional, se reportó el hallazgo de tres cuerpos en un lote baldío entre Puebla y Santa Cruz Alpuyaca, identificados como Luisa Fernanda Rodríguez, Carolina Álvarez y Diego Álvarez, estos dos últimos hermanos. Los cuerpos presentaban signos de violencia y estaban envueltos en plástico, junto a una cartulina firmada por el Cártel Jalisco Nueva Generación. El escrito, los calificaba de ser supuestamente “extranjeros gota a gota” y “roba reloj”. “Todo extranjero que venga a delinquir a Puebla así va a quedar”.
Dato
Jelen Marulanda, la esposa del sargento Andrés Mauricio Cáceres Arciniegas, reveló que su esposo se retiró del servicio militar hace tres años, tras cumplir con su tiempo de servicio en el Batallón San Mateo. Antes de su retiro, pasó un año en la ciudad de Bogotá, donde culminó su carrera militar.



