La muerte de un niño indígena por desnutrición en el Hospital San Jorge de Pereira ha encendido nuevamente las alarmas sobre la crítica situación de malnutrición que enfrentan muchas comunidades indígenas en Risaralda.
Este lamentable caso refleja no solo la falta de acceso a una alimentación adecuada, también la vulnerabilidad de estos menores frente a problemas estructurales como la pobreza, la falta de atención médica oportuna y la desprotección social.
Niño indígena
El menor, identificado como Camilo Murri Mamundo, fue ingresado al Hospital San Jorge el pasado 17 de marzo en condiciones críticas. Provenía del municipio de Pueblo Rico, un área conocida por la alta presencia de comunidades indígenas que, en muchas ocasiones, enfrentan dificultades para acceder a servicios básicos de salud, educación y nutrición.
Sus padres, preocupados por los quebrantos de salud del pequeño, decidieron llevarlo al centro asistencial donde fue recibido por el personal médico de turno. Tras una primera valoración, los médicos determinaron que Camilo presentaba un cuadro de desnutrición severa. De inmediato, fue internado para iniciar un tratamiento especializado que incluyó monitoreos permanentes, suministro de nutrientes y diversas pruebas clínicas para determinar la causa exacta de su delicado estado.
Pese a los esfuerzos del personal de salud por estabilizarlo, el niño permaneció en observación durante dos semanas completas sin mostrar mejoría significativa. Finalmente, y tras varias complicaciones derivadas de su condición, Camilo falleció el 31 de marzo a las 10:40 de la mañana. Su muerte ha generado un profundo impacto entre el personal médico que lo atendió y ha reavivado la preocupación por las condiciones de vida de los menores indígenas de la región.
Tras el fallecimiento, el grupo de criminalística de la Sijín se presentó en el Hospital San Jorge para realizar la inspección técnica del cadáver. El cuerpo fue trasladado a Medicina Legal para la realización de la respectiva necropsia que permitirá confirmar oficialmente la causa de su muerte.
La situación de desnutrición en comunidades indígenas de Risaralda ha sido denunciada en múltiples ocasiones por líderes sociales y organizaciones que buscan visibilizar la falta de acceso a alimentos de calidad, agua potable y servicios de salud adecuados. Sin embargo, los esfuerzos realizados hasta ahora parecen ser insuficientes para detener la tragedia que golpea especialmente a los menores de estas comunidades.



