Ana Jael Betancourt Valencia, una joven de tan solo 25 años, decidió ponerle fin a su vida, al parecer, devastada por la pérdida de su madre, quien había fallecido cinco meses atrás. Emocionalmente quebrantada, la joven, con un dolor profundo, tomó la dolorosa decisión de reencontrarse con su madre en el más allá.
¿Qué pasó?
A la 1:50 de la madrugada del martes 17 de febrero, el cuerpo de Ana Jael fue encontrado, a tan solo dos cuadras de su casa en el barrio Linares, en Santa Rosa de Cabal. La joven salió de su casa alrededor de las 12:30 de la medianoche. Su esposo, Wilson, pensó que era algo habitual, ya que ella solía salir y pasar un tiempo fuera. Sin embargo, a la 1:30 a.m., al ver que no regresaba, comenzó a buscarla por el barrio La Hermosa y los sectores cercanos. Fue en la calle 27 con carrera 25A del barrio Linares donde encontró el cadáver.
Wilson inmediatamente llamó a la línea 123 y las autoridades, junto con los bomberos, llegaron al lugar para tratar de auxiliarla, pero ya nada se podía hacer por ella.
Móviles
Aunque los móviles exactos siguen siendo materia de investigación, se conoció que Ana Jael había estado enfrentando problemas psicológicos desde la muerte de su madre. La joven solía salir de su casa frecuentemente, y en esta ocasión, al parecer, la angustia y el dolor por la partida de su madre fueron más fuertes que su esperanza de superar la tristeza.
El grupo de criminalística de la Sijín de la Policía de Risaralda realizó la inspección técnica del lugar y del cuerpo, que fue trasladado a Medicina Legal para su necropsia.



