En lo que va de la semana no ha habido un solo día sin muertos en las calles. Los sicarios parecen no respetar nada ni a nadie. Esta se convirtió en otra de las tantas semanas sangrientas que vive la ciudad, donde entre asesinatos selectivos y familias partidas por el dolor queda una pregunta que nadie responde ¿quién está detrás de todo esto?.
Cifra
Con este nuevo hecho, Pereira completa 157 homicidios en lo que va del año. Aquí ya no importa si es de día o de noche, la muerte acecha en cada esquina.
¿Qué pasó?
Ayer, a las 12:29 del día, el barrio La Habana de Cuba se estremeció con varias detonaciones. En la casita comunal, justo frente a la manzana D del parque, quedó tendido sin vida Carlos Andrés Beltrán Quintero, de 39 años, vestido con camiseta negra, jeans azules y zapatos negros. Los impactos de bala no le dejaron opción alguna, recibió dos tiros en la cabeza, uno en el pecho y otro en la mano.

El ataque ocurrió cuando, como de costumbre, el hombre estaba sentado en la gaceta, lugar señalado por vecinos como punto de consumo de vicio. Aunque solía reunirse allí con otros, ayer estaba solo cuando la muerte lo sorprendió de frente.
Los rumores
En el sector todos tenían algo que decir, según, que él y su hermano eran problemáticos, que hace unos 10 o 15 días habían atacado con una pierna a un hombre que hacía negocios con celulares que no dejaba entrar extraños al barrio. Desde entonces, corría la voz de que lo habían mandado a pelar.

Pero eso cambió cuando se puso que, cerca del sitio había un carro con cuatro sujetos que la policía identificó plenamente, entre ellos alias Payaso, un viejo conocido de la Policía con varias anotaciones. Según esperaban al verdugo. La principal hipótesis que hoy se maneja es que todo obedeció a un ajuste de cuentas por narcotráfico.
Lo que dice la familia
Su esposa y su hermano, Julio César Beltrán Quintero, aseguraron ante las autoridades que sí, el hombre consumía droga, pero que no se metía con nadie y que no entienden por qué lo mataron, que era un hombre de bien.
Antecedentes
En 2023 fue indiciado por tráfico de estupefacientes en Medellín y también señalado por violencia intrafamiliar en Dosquebradas; en 2011 lo vincularon con tráfico de estupefacientes en Pereira, situación que ya había enfrentado en 2010 en la misma ciudad.
La escena
El CTI llegó, revisó cámaras, entrevistó vecinos, inspeccionó el lugar y levantó el cuerpo. Una hora más tarde lo trasladaron a Medicina Legal para la necropsia. Investigadores de la Fiscalía asumieron el caso.



