Consternada está la comunidad del corregimiento Caimalito de Pereira, tras la muerte de Andrés Felipe Ramírez, quien en la mañana de ayer fue asesinado a bala por un hombre que minutos antes había agredido verbalmente a su madre e incluso la amenazó, todo porque le dijo que no hiciera escándalos frente a su casa.
Los hechos de sangre se registraron a las 7:30 de la mañana en el barrio Nuevo Plan del corregimiento mencionado de la capital risaraldense, cuando un grupo de personas estaban departiendo e ingiriendo bebidas embriagantes frente a la casa 404 donde vive la madre del hoy occiso de 22 años de edad.
Allí había una pareja que empezó a discutir por un celular, eran tanto los gritos que la madre de Andrés Felipe salió a la calle y les dijo que si por favor se retiraban del frente de su casa, que fueran a discutir a otro lugar, pero la mujer de forma agresiva empezó a ofender con palabras soeces a la madre de Andrés, luego salió la hermana de él a defender a su mamá y la situación fue peor.

Los disparos
El asesino sacó un arma de fuego y empezó a hacer disparos al aire, a decir palabras soeces e intimidar a la familia de Andrés Felipe. La víctima quien vive enseguida de la casa de su madre se asomó por la ventana y observó el altercado y se acostó, sin embargo los disparos lo alertaron y salió a la calle. El hombre del altercado ya se estaba yendo, Andrés lo abordó y lo enfrentó, fue ahí que el homicida desenfundó el arma de fuego y le propinó tres disparos en la cabeza y en uno de los hombros a Ramírez.
Tras ver a la víctima sangrando, salió corriendo junto con la mujer hacía la invasión del barrio El Maizal. Andrés fue auxiliado y trasladado en un carro particular al hospital de La Virginia donde llegó sin signos vitales.
Unidades de la Sijín realizaron la inspección técnica al lugar de los hechos y el cuerpo en el hospital el cual fue trasladado a Medicina Legal de Pereira para su respectiva necropsia.
Su vida
Andrés era el mayor de dos hermanos, toda su vida la ha vivido en el corregimiento Caimalito de Pereira, trabajaba en construcción y vivía con su compañera sentimental, Daniela Galeano, no tenía hijos, pero su sobrina era su adoración.
La moto
El presunto agresor dejó la moto abandonada en el barrio donde ocurrieron los hechos y fue inmovilizada por la policía.



