Estos pela’os de ahora parecen criados por el mismísimo Satanás. A punta de machete, amenazas y gritos, un joven de apenas 21 años desató una pesadilla dentro de su casa. ¿La razón? Su mamá le pidió que colaborara con algo de comida.
¿Qué pasó?
Los hechos ocurrieron en la Mz 1 Cs 10, invasión Guayabal, a las 9:05 de la mañana, la señora María Nubia Higuita vivió uno de los momentos más aterradores de su vida. Su hijo, Luis Steven Marín Higuita, reaccionó como un demonio cuando le pidieron un simple favor, ayudar con la alimentación.
Agarró una peinilla con cacha naranja que tenía en la habitación, salió como loco, rompió el vidrio del comedor de un machetazo, reventó parte del tanque del lavadero y empujó con fuerza a su mamá, apretándole los brazos. Pero ahí no paró la cosa, le gritó que ‘estaba buena era para matarla’, mientras intentaba pegarle con el arma.
La mujer, desesperada, llamó a la Policía. Los patrulleros llegaron de una y lo atraparon con el machete aún en mano.
La vida con él es un infierno
María Nubia contó que no es la primera vez que su hijo la pone en riesgo. La noche anterior ya la había amenazado con un cuchillo solo porque ella le regañó por dañar una sombrilla. En esa ocasión se sentó en su cama y desbarató el paraguas para sacar una varilla. Cuando ella le llamó la atención, él respondió como siempre, con violencia.
Desde temprano, Luis Steven ya andaba con el genio torcido. Entró a las 3 de la madrugada, se acostó, y a eso de las 8:30 se despertó, desayunó, y cuando le mencionaron unos limones que había cogido sin permiso, se desató la furia.
En la audiencia lo dejaron advertido
Al comparecer ante el juez, le cantaron todas las condiciones; No puede volver a acercarse a su mamá a menos de 300 metros; Se le prohíbe salir del país; Debe ingresar a un centro de tratamiento por su adicción; Salió de la casa con acompañamiento de la Policía.
Y le dejaron clarito, si incumple una sola cosa, lo mandan derechito a prisión. Ni media advertencia más. Se le imputó el delito de violencia intrafamiliar agravada.
Dato
Su mamá asegura que desde hace 5 años empezó a consumir basuco y desde entonces se volvió agresivo, violento y peligroso.



