El hallazgo del cuerpo sin vida de una joven de 21 años en una vivienda del noroccidente de Medellín encendió nuevamente las alertas sobre la violencia de género en Antioquia. El caso, ocurrido en el sector de Picacho, fue confirmado por las autoridades como el primer feminicidio registrado en el departamento en lo que va de 2026.
De acuerdo con la información preliminar, un vecino alertó a la línea de emergencias 123 tras no obtener respuesta de la víctima, lo que permitió el ingreso de unidades de la Policía Nacional y organismos de socorro al inmueble. En el lugar, los uniformados encontraron a la joven sin vida, con una herida en el cuello ocasionada por un arma cortopunzante.
La pareja sentimental de la víctima manifestó a las autoridades que la falta de comunicación desde el día anterior le resultó inusual, motivo por el cual acudió a la residencia y fue quien descubrió la escena y dio aviso a los servicios de emergencia. Las circunstancias del crimen son materia de investigación por parte de las autoridades judiciales.
Según cifras de la Secretaría de Seguridad de Antioquia, durante 2025 se registraron 108 homicidios de mujeres en el departamento. De estos, 27 ocurrieron en Medellín y al menos 20 continúan bajo análisis para establecer si corresponden a feminicidios, un dato que refleja la persistencia de este fenómeno en la región.
Preocupación nacional por el inicio violento de 2026
El caso de Medellín se suma a un panorama nacional preocupante. La Defensoría del Pueblo reportó que, en apenas la primera semana de 2026, se han documentado 13 hechos violentos contra mujeres y personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas.
El balance preliminar da cuenta de ocho feminicidios: cuatro en Antioquia, dos en Boyacá, uno en Valle del Cauca y uno en Pasto (Nariño). A esto se suman dos transfeminicidios, registrados en Valle del Cauca y Bogotá, así como dos intentos de feminicidio contra mujeres trans en Antioquia.
La entidad advirtió que muchos de estos hechos ocurren tanto en espacios privados como públicos, incluso en territorios donde debería existir una protección institucional reforzada. Además, alertó sobre el impacto de discursos de odio y prejuicio que incrementan los riesgos, especialmente para las mujeres trans.
Escalada de violencia en varias regiones
Durante los primeros días del año, distintos hechos violentos han generado conmoción en el país. En Santander de Quilichao (Cauca), tres mujeres fueron asesinadas en dos eventos distintos, uno de ellos durante un velorio, lo que constituye la primera masacre registrada oficialmente en 2026.
En Bogotá, una mujer trans identificada como Catia murió tras ser golpeada con un objeto metálico en la localidad de Engativá. En Altavista (Medellín), dos mujeres trans resultaron gravemente heridas luego de ser atacadas con aceite caliente y fuego dentro de una estación de Policía; por este hecho, la Fiscalía imputó cargos de feminicidio agravado en grado de tentativa.
Otros casos se reportaron en Boyacá, Valle del Cauca, Pasto y varios municipios de Antioquia, configurando un inicio de año marcado por la violencia extrema contra mujeres y personas Lgbtiq+.
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo reiteró el llamado urgente a fortalecer las acciones de prevención, protección y sanción, al tiempo que organizaciones sociales insisten en la necesidad de respuestas más contundentes para frenar una problemática que continúa cobrando vidas en el país.



