¿Quién tomará el control? Se pelean a sangre y fuego

En el sector conocido como La Churria, la violencia ha escalado en los últimos días como resultado de una confrontación entre dos bandas criminales que disputan el control del expendio de marihuana tipo cripy, un negocio que genera millonarias ganancias, alcanzando hasta 30 millones de pesos en un solo fin de semana. Estos enfrentamientos han dejado, hasta el momento, un muerto y un herido.

 

Disputa por la plaza 

Este medio pudo conocer que la disputa que se vive en la actualidad tiene origen en la intención que un grupo conocido en muchos sectores de la ciudad, al mando de alias Mario de adueñarse de la línea de expendio de la marihuana tipo Cripy en La Churria, negocio que por tradición ha sido de alias Pupilo.

Esta organización ya domina la venta de tussi, basuco y perico, lo que no le ha sido suficiente y se metió con toda a guerrear contra Pupilo y sus hombres.

El primer golpe en esta naciente guerra lo dieron al asesinar a Andrés Felipe Toro, alias Torito, el 4 de septiembre en la vía a Morelia, este era el coordinador de La Churria y hombre de confianza de Pupilo.

 

Todo un combo

Alias Pupilo intenta defender su dominio en La Churria pese al crimen de Torito, pero no la tiene nada fácil, pues Mario unió varias fuerzas de antiguos miembros de Cordillera para afianzarse en la zona a sangre y fuego. Según las fuentes estos serían alias Fantasma (prófugo de la justicia); Juangui (preso) y Pecoso (preso en Bogotá). Todos estos al parecer reciben órdenes de alias Garra, quien fue cabecilla de Cordillera y ya pagó una condena. 

Se conoció que alias Fantasma, quien huyó de la UPPV el 21 de enero de 2018 y estuvo algunos meses fuera del país, regresó y sería quien está al frente de la disputa, pues es el único que está libre.

Alias Juangui también conocido como el jefe del brazo armado de alias Garra, ha ejercido el liderazgo en la venta de marihuana y cocaína en barrios como El Balso, San Judas, El Martillo y Pueblo Sol en Dosquebradas.
También aparecen en este entramado alias Martín y Manotas, quienes trabajan para Mario y son los coordinadores del expendio de basuco y perico en varios sectores de Pereira y Dosquebradas.

Aunque las autoridades han intensificado operativos de prevención, no han logrado incautar cantidades significativas de estupefacientes, armas de fuego, ni capturar a los principales cabecillas de este conflicto armado, lo que mantiene a la ciudad en alerta ante posibles nuevos brotes de violencia en otras zonas.

La Churria



La Churria se ha convertido en uno de los puntos más importantes en la disputa por el control del tráfico de marihuana en la ciudad. Alias Torito mantenía un contacto exclusivo en el Valle, que le suministraba marihuana de alta demanda, lo que le aseguraba una posición de poder en el negocio. Sin embargo, tras su muerte, parte de su grupo se rebeló y decidió aliarse con otros actores como alias Fantasma y alias Juangui. Fuentes confirman que en La Churria hay presencia de armas de fuego de largo y corto alcance, como revólveres y pistolas, lo que incrementa la peligrosidad de la situación.
Es relevante señalar que la mayoría de los homicidios registrados en Pereira están directamente relacionados con el microtráfico y las rentas criminales, que resultan muy lucrativas. Los casos de homicidios por motivos de intolerancia, pasionales u otras causas son significativamente menores en comparación.



Las rentas criminales



Las rentas criminales generadas en el sector de La Churria son considerables, especialmente por el lucrativo negocio del basuco. Un kilo de esta sustancia tiene un valor de 4 millones de pesos, pero es adulterado con amoniaco y ladrillo para obtener hasta tres kilos. De esta mezcla, los criminales logran producir aproximadamente 12 mil dosis, que venden a 2.500 pesos cada una. En un solo fin de semana, las ganancias en este punto estratégico pueden llegar a los 30 millones de pesos, lo que explica la feroz lucha por el control del territorio.



Los empaques



Se ha revelado que los grupos criminales usan sistemas de identificación en los empaques de marihuana para evitar contrabando interno y confundir a las autoridades, cambiando los logos mensualmente. La organización Cordillera, en alianza con La Oficina, mantiene el monopolio del narcotráfico en la ciudad, involucrándose en lavado de dinero y ejerciendo control sobre los cobros.




Datos



Toda la línea de expendio es de la banda delincuencial Cordillera y la Oficina, esta última es la encargada de los cobros, de lavar la plata y dueños de la estructura, tienen el monopolio de la ciudad, manejan perfiles muy altos camuflados entre comerciantes y empresarios.


En respuesta a la creciente violencia, la coronel Ruth Alexandra Díaz ha declarado que las autoridades están realizando constantes operativos preventivos en La Churria con el fin de reducir los homicidios y otros delitos en la zona. Sin embargo, la ciudadanía sigue alarmada ante la posibilidad de que los enfrentamientos se extiendan a otros sectores de la ciudad.

  • La Dijín de Bogotá recientemente desmanteló una organización criminal conocida como ‘Los de la L’, presuntamente liderada por alias Pupilo, que operaba en más de 30 barrios de Cuba, capturando a 14 de sus integrantes.

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