¡El cuento de siempre! Jhon Bayron salió de su casa como quien no quiere la cosa a buscar su vicio de siempre, y lo estaban esperando para despacharlo. Esta vez fue en el barrio de muerte anunciada, donde la guerra de ‘dueños’ por las cuadras no da tregua, y al que se cruce, lo borran del mapa sin pensarlo dos veces.
¿Qué pasó?
Ayer a las 4:20 de la tarde, en toda la entrada de la MZ 4 casa 17, Jhon Bayron Rojas Vélez, de 29 años, hijo de crianza de la señora María Nora Vélez Bañol, fue sorprendido por las balas cuando salió a la tienda a comprar un cigarrillo, como siempre lo hacía los sábados después del trabajo.
Jhon Bayron trabajaba en Dosquebradas, en una fábrica de mármol junto a su cuñado Héctor William Bolívar. Según la familia, no tenían idea de por qué lo mataron, pero como siempre, en la zona ‘todos saben, pero nadie dice’.
Lo que se supo, de manera extraoficial, es que a este hombre le estaban pasando factura por deudas en negocios turbios con Cordillera y la orden fue clara “bájenlo”. Además, en la zona hay una guerra silenciosa entre alias ‘Triana y Juancho’ contra ‘Celeste” y Juangui’, quienes se disputan el control de las cuadras, las ventas y hasta el aire que se respira.
Guerra territorial
Cordillera, como siempre, quiere recuperar su reinado en barrios como El Dorado, Samaria, Miraflores y Normandía, y al que no se alinee, pues ya saben cómo termina.
Juangui
Johan Augusto Oeza García conocido como alias Juangui y alias Celeste, estarían detrás de esta vuelta. Dicen que Juangui está en Medellín y sería jefe de sicarios de Cordillera.
Hace cuatro años, Jhon Bayron salió de la cárcel donde estuvo pagando tiempo por porte ilegal de armas. Al parecer, su pasado nunca lo soltó.
Cifra
Con este asesinato, Pereira alcanza la alarmante cifra de 140 homicidios en lo que va corrido del 2025. Un año que pinta más rojo que el anterior.
Un expediente más largo que la cola del diablo
Por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes en los años 2012-2013, indiciado por fabricación, tráfico y porte de armas de fuego 2017 y también por homicidio. La lista no es corta.
Ni una cámara que sirva
Dentro de las labores de vecindario, las autoridades no encontraron una sola cámara que sirviera de testigo. Como siempre, las cámaras de seguridad en la zona no funcionan. ¡Qué casualidad!
Los tiros
Los sicarios estaban en el billar de la esquina, vigilando a la espera de que Jhon Bayron saliera. La Policía ya solicitó las grabaciones de las cámaras del negocio, que podrían ser las únicas que captaron el movimiento antes del asesinato.



