Fernando Pineda
Ning?n ser humano en el mundo est? exento de cometer un error en la vida y por culpa de esa falla perder su libertad y caer en una prisi?n.
Una c?rcel sirve como disuasi?n para aquellos que podráan infringir la ley y contribuye a la resocializaci?n de personas que decidieron alejarse de las normas de convivencia social.
Precisamente esa funci?n es la que cumple la c?rcel de varones La 40, de Pereira, que actualmente alberga una poblaci?n interna de 1250 reclusos, superando casi el doble de su capacidad que es de 676.
No obstante allí se mantienen los prop?sitos fijados por la direcci?n el penal en cabeza del coronel (r) Diego Felipe Gallego Mart?nez, quien conjuntamente con su equipo de uniformados del Inpec y personal administrativo, sigue unos lineamientos espec?ficos con los cuales busca que el interno tenga una oportunidad de cambio, aprovechando las horas para capacitarse, trabajar y obtener un certificado que le permita, una vez cumpla su condena, convertirse en una persona de bien, ?til para la sociedad, con los conocimientos adquiridos durante el tiempo que permaneci? tras las rejas.
Proyecto piloto
Desde la c?rcel de varones de Pereira se proyecta el primer programa piloto de resocializaci?n del pa?s. ?Aqu? entra es la persona, no el delito?, asegura el coronel Gallego, por eso todos los internos tienen la oportunidad de estudiar la primaria y secundaria; actualmente existen convenios con diferentes universidades para que se formen profesionales, incluso pueden acceder a especializaciones. Pero este beneficio no solamente es para los reclusos, también est? contemplado para las familias de los mismos, esas que quedan desprotegidas por la falta del jefe del hogar que por uno u otro motivo perdi? su libertad.
Con las empresas, la industria y los diferentes establecimientos educativos, la direcci?n del centro de reclusi?n de Pereira busca firmar convenios para la ocupaci?n de los ciudadanos que han cumplido su pena.
Con los colegios proyectan llevar estudiantes, con el respectivo permiso de los padres, para que conozcan la realidad de estar privado de la libertad.
Las Entra?as
Visitar las entra?as de La 40 es vivir la angustia que sufren estas personas al saber que el mundo exterior en muchos casos est? lejos de la realidad, aunque muchos de ellos nos contaron que as? fuera un solo d?a de prisi?n no se lo desean a ning?n ciudadano.
Recorriendo los pasillos y patios del penal pudimos observar la angustia que reflejan sus rostros, pero gracias a las diferentes actividades que realizan, a la misma afinidad que tienen con la guardia y la direcci?n, est?n ocupados todo el d?a, mitigando esa dura situaci?n, es decir permanecen activos manteniendo su mente ocupada, unos estudiando y otros trabajando, con lo cual además redimen tiempo de condena.
Jorge R. un interno que lleva cerca de dos años en la c?rcel, reconoci? que allí ha tenido la oportunidad de aprender un arte como es la ebanister?a, asegura que en la calle nunca tuvo esa posibilidad, ?ahora gracias al nuevo director y a los convenios que hace con el SENA, somos muchos los que vamos a salir de ac? a ganarlos la vida honradamente, totalmente resocializados y con un diploma que nos acredita como t?cnicos?.
Los patios
Por ser una c?rcel regional, a La 40 llega poblaci?n de diferentes sectores del pa?s quienes ocupan uno de los 5 patios destinados para ello, de acuerdo con la disposici?n que la autoridad le asigne.
Tanto en el primero, como los demás, hasta el llamado patio ERRE, considerado especial, existe el principio de igualdad, es decir, que las condiciones son iguales para todos, las visitas, las comidas, horarios de dormida y en general todos los compromisos que tienen al interior del penal.
As? lo confirmaron lo delegados de derechos humanos para la poblaci?n carcelaria, Jhon Jairo Rinc?n y Juan Pablo Aguirre Gómez, asegurando que sus familias tienen que hacer la fila como todos los demás, y aparte de estar sometidos a las normas del penal, todos en general tienen seguridad, trato digno y acceso a los programas de sanidad.
Patio ERRE
Por su parte el director de La 40, coronel Gallego, explic? que la ?nica diferencia del patio ERRE con los demás, es que allí est?n algunos funcionarios p?blicos que por la posici?n que tuvieron requieren un lugar que les garantice su seguridad integral, en este patio actualmente permanecen 27 personas entre ellos, los alcaldes de Armenia, Carlos Mario Alvarez y de Dosquebradas, Fernando Mu?oz, además del concejal Marco Ram?rez y el exdiputado del Quind?o, Jhon Jairo Rinc?n; con ellos algunos funcionarios de la polic?a y de otros organismos, que enfrentan alg?n proceso jur?dico.
Los demás patios han sufrido una transformaci?n en su infraestructura en cuanto a sistema el?ctrico, celdas y dormitorios, pasillos y bater?as sanitarias, para lo cual est?n haciendo una inversi?n de 1200 millones de pesos en convenio con la Gobernaci?n de Risaralda.
La cifra
$ 18 millones al año le cuesta al Estado sostener a un interno con educaci?n, salud y custodia.




