La policía judicial de Pereira, le puso el tatequieto a una organización delincuencial dedicada a la venta de estupefacientes en vía pública del barrio Santa Elena, que afectaba entornos religiosos y deportivos que se encuentran ubicados a escasos metros de la zona de injerencia.
Tras seis meses de investigación, personal adscrito a la seccional de Protección y Servicios Especiales de la policía judicial lograron identificar a alias ‘Carlitos’, como el líder del grupo y a Chinga, Niche y Tato, los expendedores de alucinógenos, quienes según los elementos materiales probatorios eran los encargados de comercializar marihuana y cocaína en el barrio Santa Elena y sectores aledaños de la Perla del Otún.
Los uniformados lograron evidenciar que el grupo delincuencial estaba plenamente organizado, realizaban turnos de entre 8 y 10 horas para llevar a cabo la comercialización de estas sustancias estupefacientes en pequeñas cantidades, las cuales eran camufladas en rejillas de alcantarillado, contadores de servicios públicos, techos y ventanas de las viviendas del sector. Los expendedores al percatarse de la presencia de los posibles clientes salían al encuentro de los transeúntes y ofrecían sin tapujos la droga.



