A veces, los rostros que aparentan devoción esconden lo peor del ser humano. Lo que parecía una familia común en Santa Rosa de Cabal terminó siendo la protagonista de una historia de aberración y dolor, que incluyó una violación e intento de asesinato.
La comunidad vivió un momento estremecedor este 29 de abril al conocer lo que había ocurrido con una adolescente de 14 años en la vereda San Andrés de Chinchiná, Caldas. La joven fue víctima de quien fuera su padrastro, identificado como José Erley Ramírez Garcés, un hombre de oficio pastor y dueño de una fábrica de arepas.
Presunto abusador
Según el relato de los vecinos, todo comenzó en la mañana del martes, cuando la menor, que había salido para el colegio, fue llevada con engaños a una finca que el hombre tenía alquilada meses atrás. Todo estaba planeado. Allí fue violada, amarrada y, lo más escalofriante, el hombre ya tenía preparado un hueco desde hace 8 días para enterrarla, ahí mismo tenía un machete listo para asesinarla.
Se conoció que todos estos vejámenes ocurrieron mientras en la propiedad sonaba a todo volumen música cristiana, para evitar que se escucharan los desgarradores gritos.
Sin embargo, en un acto de desesperación, la niña logró escapar de las garras de este fariseo, saltando por una ventana y solo cubierta con una sábana.
En el video de una cámara de seguridad de una casa finca cercana, quedó registrado el momento en que la niña corría desesperada mientras su victimario intentaba alcanzarla. La niña, aún con la boca tapada, luchaba por su vida en una escena desgarradora.




Le salvó la vida
Un vecino, quien presenció la escena, relató cómo la niña, completamente desorientada y con señales de maltrato, llegó pidiendo auxilio. “Me pedía con los ojos que la ayudara. Cuando logré aflojar el lazo que tenía en la boca, ella me contó lo que había pasado, ‘me violó, me violó y me iba a matar’, dijo la menor”, expresó Diego Osorio, un habitante de la vereda.
“Eran las 8:15 de la mañana exactamente, yo escuché los gritos de una mujer y me asomé, pensé que era una pelea de pareja, yo me paré a mirar a ver qué pasaba, pensé que se trataba de borrachos, hasta que una señora que descubrió lo que pasaba me pidió ayuda”.
Por su parte, otra testigo, Leidy Tatiana, relató que vio cuando la menor era arrastrada por el agresor e intervino para salvarla. “La niña me decía que no la dejara ir. El agresor me sujetó de las manos e intentó llevarla a la fuerza”, contó la mujer.
Diego Osorio relató también cómo inició la persecución: “El hombre arrancó hacia arriba, hacia donde vivía. Yo reaccioné, me vine por el machete y salí a perseguirlo; él salió en un carro y hasta pasó encima de los perros, yo ahí mismo prendí la moto y me fui detrás, a unos 200 metros se encunetó y nos tiró el carro encima cuando intentamos detenerlo, se fue por una zona boscosa para darse a la fuga”.
La comunidad en shock
La angustia de los vecinos se multiplicó al saber quién era el susodicho. Comenzaron a buscarlo en toda la zona rural. En cuestión de minutos, se difundieron fotografías de Ramírez y, cuando lo localizaron, ya en horas de la noche, el pueblo enfurecido intentó lincharlo.
Capturado
Debido a los golpes recibidos por la comunidad que lo aprehendió, el hombre pasó toda la noche en la clínica Los Rosales de Pereira. Ayer, fue dado de alta en la tarde y, al salir, se hizo efectiva la orden de captura en su contra por el delito de acceso carnal violento. Fue detenido en las afueras de la clínica, justo cuando estaba dejando el centro médico. Después del arresto, fue trasladado a Chinchiná.
Hoy, se realizará la audiencia en la que se determinarán los siguientes pasos en el proceso judicial.
La situación actual
La víctima, quien sigue hospitalizada, continúa siendo valorada por médicos mientras que las autoridades recogen pruebas y realizan exámenes.
La comunidad sigue en shock, pero unidos por el dolor de lo sucedido, esperan que la justicia sea pronta y eficaz para evitar que un acto tan inhumano quede impune.



