En tan solo siete meses, la estrategia conjunta ‘Búsqueda Inversa’, impulsada por la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y el Instituto de Medicina Legal, ha permitido localizar a los familiares de 50 personas desaparecidas durante el conflicto armado, cuyos cuerpos ya habían sido identificados, pero no reclamados.
De ese grupo, 13 personas ya han sido entregadas de manera digna a sus familias, quienes por fin pudieron darles sepultura y honrar su memoria. Este resultado ha sido posible gracias al papel crucial de la sociedad civil, que reconoció rostros, compartió información o ingresó a la plataforma digital de la estrategia (https://busquedainversa.unidadbusqueda.gov.co), donde están disponibles los perfiles de personas ya identificadas.
La estrategia fue lanzada el 26 de septiembre de 2024 como una medida complementaria en el marco de las órdenes cautelares emitidas por la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad de la JEP, con el fin de proteger los derechos de las víctimas de desaparición forzada.
Historias que regresan al hogar
Las primeras entregas se realizaron en Santander, donde Raquel Torres Romero y su hijo Cristhian Norbey González Torres fueron recibidos por sus seres queridos. A ellos se suman otras personas entregadas en departamentos como Chocó, Bogotá, Antioquia, Cauca, Norte de Santander, Casanare, Boyacá, Atlántico y Quindío, gracias al reconocimiento de familiares, vecinos o allegados que aportaron datos clave.
“Cada uno de estos reencuentros demuestra que la búsqueda también es un acto colectivo de justicia y memoria”, señaló la UBPD en un comunicado.
La búsqueda sigue abierta
Actualmente, se espera identificar a los allegados de otras 25 personas cuyas identidades ya están confirmadas y cuyos perfiles están disponibles en la plataforma. Se presume que sus familias podrían encontrarse en regiones como Norte de Santander, Valle del Cauca, Putumayo, Meta, Guaviare, Caquetá, Bogotá, Vichada, Risaralda, Nariño, Córdoba y Chocó, entre otras.
Las instituciones convocan a la ciudadanía a consultar la plataforma, compartir la información y ayudar a quienes aún buscan respuestas. Cada rostro en ese sitio web representa una historia inconclusa que podría encontrar un cierre gracias a un gesto solidario.
“Detrás de cada nombre hay una familia esperando. Con solo un clic, puedes ayudar a sanar una herida que lleva años abierta”, concluyó la invitación.



