Un audio revelado por las autoridades encendió las alarmas en el oriente del país. En la grabación, alias Jimmy Parra, cabecilla de la Estructura 44 de las disidencias de las Farc, ordena de manera amenazante a comunidades indígenas y campesinas del Guaviare bloquear una carretera y actuar contra el Ejército Nacional para presionar el retiro de una base militar ubicada en un punto estratégico de la región.
El mensaje, que ya es materia de investigación, muestra el nivel de coacción que ejercen estos grupos armados sobre la población civil. En la grabación, cuya autenticidad es verificada por las autoridades, se escucha a “Parra” exigir que los habitantes salgan masivamente a protestar:
“Quiero ver toda esa gente brotando para allá a apoyar y a pelear, no irse de maniquiur ni patiquiur ni de paseo… pilas con eso”, dice el cabecilla en tono intimidatorio. Más adelante agrega: “Los que no hagan las cosas, incumplan… ya saben cómo les toca”.
Una estrategia repetida: instrumentalizar a la población
Alias Jimmy Parra, identificado por las autoridades como Jhon Wilmer Ulcué Tróchez, no es ajeno a este tipo de acciones. El 26 de agosto, según reportes del Ejército, habría forzado a un grupo de más de 600 campesinos a retener a 34 militares en la vereda Nueva York, municipio de El Retorno, luego de una operación que dejó diez disidentes muertos, entre ellos alias Dúmar o Chito.
La asonada, calificada por las Fuerzas Militares como una violación flagrante al Derecho Internacional Humanitario, evidenció la capacidad del cabecilla para movilizar comunidades mediante amenazas y manipulación, impidiendo las operaciones constitucionales del Ejército en la zona.
Historial criminal y pugna territorial
A Jimmy Parra, de 26 años y con una década de trayectoria en grupos armados ilegales, se le atribuyen homicidios, extorsiones, desplazamientos forzados y la difusión de audios e imágenes para intimidar a la población. Opera principalmente en El Retorno y varias veredas de San José del Guaviare, como Puerto Ospina, Las Acacias y Agua Bonita.
Además, es señalado de participar en una disputa territorial con la disidencia liderada por alias Calarcá, una confrontación que ha dejado cerca de 30 muertos este año.
La Fiscalía mantiene órdenes de captura en su contra por terrorismo, desplazamiento forzado y concierto para delinquir. El Ejército ofrece hasta 500 millones de pesos por información que permita su captura.
Presión a comunidades y riesgo humanitario
El audio pone nuevamente sobre la mesa la difícil situación que enfrentan comunidades indígenas, especialmente el pueblo nukak, y campesinos del sur del país, quienes continúan bajo la sombra de amenazas, presiones y desplazamientos forzados. Las autoridades advierten que bloquear la vía que conecta Guaviare con Meta no solo afecta la movilidad, sino que evidencia cómo las disidencias buscan utilizar a la población civil como escudo para frenar operaciones militares.
La investigación avanza, mientras las Fuerzas Militares mantienen operaciones en la zona para evitar nuevos actos de coacción y garantizar la seguridad de los habitantes.



