Tres atentados con explosivos en Cali dejaron una persona muerta y varios heridos. En el Cauca, se registraron ataques con ‘carros bomba’ en El Bordo, Corinto y Timbiquí, sin víctimas fatales pero con serios daños materiales.
Una ola de violencia sincronizada estremeció la mañana de este martes al suroccidente colombiano, con atentados en Cali y en varios municipios del Cauca. La situación dejó una persona muerta, varios heridos y un ambiente generalizado de pánico.
En Cali, tres explosiones casi simultáneas se registraron en estaciones de Policía ubicadas en distintos puntos de la ciudad. El primer ataque ocurrió hacia las 8:15 a. m. en la estación de Policía de Meléndez, en el sur de la ciudad, donde estalló una moto bomba que habría dejado una persona muerta. Aún no se ha confirmado si la víctima pertenece a la Policía Nacional o es un civil.
Minutos después, se reportaron explosiones en el CAI de Manuela Beltrán, en el oriente de la ciudad, y en la estación de Policía del barrio Marroquín, en el sector conocido como la Calle del Comercio. El atentado en Meléndez fue el más grave, ya que en la zona hay colegios y establecimientos comerciales, cuyas estructuras también resultaron afectadas por la onda explosiva.
Las autoridades informaron que varias personas resultaron heridas y se encuentran siendo atendidas en centros asistenciales. La situación mantiene bajo máxima alerta a las fuerzas de seguridad en la capital vallecaucana.
Simultáneamente, en el departamento del Cauca, se vivió otra jornada violenta con tres atentados con carro bomba. El primero se produjo en El Bordo, donde un vehículo explotó frente a la Secretaría de Tránsito, a pocas cuadras de la vía Panamericana. El estallido causó serios daños en edificios públicos, viviendas y comercios.
Poco después, en Corinto, otro carro bomba estalló en el parque principal, mientras la estación de Policía cercana fue atacada con ráfagas de fusil. Horas más tarde, se confirmó un tercer atentado en Timbiquí, también con un carro bomba, aunque sin víctimas reportadas.
William García, comerciante en El Bordo, relató: “Nos despertó la explosión. Teníamos una frutería y al llegar encontramos todo destruido”.
El brigadier general Federico Mejía, comandante de la Tercera División del Ejército, atribuyó los ataques a las estructuras disidentes de las FARC, Carlos Patiño y Jaime Martínez, y aseguró que se trató de actos cobardes y criminales que violan el derecho internacional humanitario.
Aunque en el Cauca no se registraron víctimas mortales ni heridos, los atentados generaron destrucción y miedo. Además, se reportaron ataques con explosivos contra la Fuerza Pública en los municipios de Buenos Aires y Toribío.
Desde la Gobernación del Cauca, la secretaria de Gobierno, Maribel Perafán, rechazó los hechos y confirmó que en uno de los ataques resultó herido un agente policial. “Estas acciones terroristas solo generan miedo y zozobra en nuestros municipios. Hacemos un llamado a la ciudadanía para que mantenga la calma y tome precauciones”, señaló.
Las autoridades han desplegado operativos en varias zonas del suroccidente colombiano para restablecer el orden y determinar las responsabilidades detrás de esta escalada violenta, que revive los temores del conflicto armado en una región que aún lucha por alcanzar la paz.



