La conmoción por el caso de Valeria Afanador, la niña de 10 años con Síndrome de Down cuyo cuerpo fue hallado tras 18 días de búsqueda en Cajicá, Cundinamarca, sigue creciendo. Este 31 de agosto, durante el multitudinario sepelio que recorrió las calles del municipio, el abogado de la familia, Julián Quintana, anunció que solicitará a las autoridades el cierre definitivo del Gimnasio Campestre Los Laureles, lugar donde la menor fue vista por última vez.
“El colegio no reúne las condiciones mínimas de seguridad. No solamente permitió que Valeria desapareciera y posteriormente fuera asesinada, sino que tampoco garantiza la protección de los demás estudiantes”, afirmó Quintana en declaraciones a Noticias Caracol. Según el abogado, en las próximas horas radicará formalmente la petición de cierre, argumentando fallas graves de infraestructura, protocolos insuficientes y una ubicación que, a su juicio, no cumple con las características administrativas para su funcionamiento.
Mientras tanto, la comunidad de Cajicá despidió entre lágrimas y homenajes a Valeria, acompañando el coche fúnebre con globos blancos y mensajes de solidaridad hacia la familia. “Muy triste con esta lamentable noticia, de ver que día a día hay niños que mueren inocentemente. ¿En qué país estamos, en dónde estamos?”, expresó una de las asistentes al sepelio.
El colegio, que tiene más de 300 estudiantes, respondió con un nuevo comunicado en el que aseguró que siempre ha contado con protocolos de seguridad y que ha colaborado desde el inicio con las investigaciones. “No descansaremos hasta que se conozca la verdad completa de este desgarrador episodio”, señaló la institución, que retomó clases hace ocho días tras suspender actividades por la desaparición.
Entre las pruebas que hoy analizan las autoridades se encuentran videos de seguridad que muestran a Valeria entrando y saliendo en varias ocasiones por una cerca de arbustos del colegio. En la última, la niña no regresó. El cuerpo fue hallado en una zona contigua al río Frío, donde desde el primer día de búsqueda hubo vigilancia permanente, lo que hace improbable, según el gobernador Jorge Rey, que el cuerpo hubiera permanecido allí durante las casi tres semanas de búsqueda.
La Fiscalía continúa con las investigaciones para esclarecer las circunstancias de la muerte de la menor, mientras la defensa de la familia insiste en que el colegio debe responder y asumir las consecuencias de las fallas que rodearon el caso.



